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Álgebra simbólica con wxMaxima
Publicado por elpinguinotolkiano en Ciencia, Software el 28 mayo, 2012
Si bien ya hablé de este programa en otro lugar nunca está de más insistir en sus bondades, especialmente considerando cómo ha evolucionado esta magnífica aplicación.
wxMaxima es una más que amena y bien diseñada interfaz gráfica para Maxima (uno de los mejores, si no el mejor, sistemas CAS disponible en el mundo FOSS) escrita en wxWidgets,
Como puede verse en la captura de pantalla, el programa no solo permite realizar cálculos simbólicos como desarrollo de funciones trigonométricas, derivadas e integrales… también permite construir «cuadernos» con texto, imágenes y figuras que ilustren nuestros cálculos.
Las opciones ofrecidas por el programa ciertamente no se limitan a la veintena de botones que tenemos a la izquierda del mismo: los menús ofrecen muchísimas cosas más. Calculo de sistemas de ecuaciones, álgebra matricial (polinomio característico, determinantes, inversión, valores y vectores propios…), cambios de variables, transformaciones de Laplace, cálculo de límites… en fin, que hay para entretenerse.
Seleccionando cualquier salida podemos hacer Máxima → Mostrar formato TeX, que nos dará el resultado escrito listo para copiar y pegar en nuestro editor LaTeX preferido.
Eso sí, si tiene hijos en edad escolar trate de evitar que se enteren que este programa puede calcular el máximo común divisor y el mínimo común múltiplo en un abrir y cerrar de ojos…
Notas al pie de página con LyX
Publicado por elpinguinotolkiano en Procesando texto, Software el 8 abril, 2012
Para demostrar que no me he olvidado de LyX, aún después de haber pasado varios meses desde que escribí la guía introductoria al mismo, he aquí un par de consejos que podrían ser útiles.
Notas al pie en columnas con texto principal sin columnas
En el artículo anterior comenté cómo simular en Writer notas al pie en columnas con texto principal sin columnas: aquí comentaré brevemente cómo hacer notas en dos columnas con con texto principal sin columnas con LyX.
Documento → Configuración → Preámbulo LaTeX. Allí se debe escribir
\usepackage{dblfnote}
y todo funcionará como se desea. La única cosa a tener presente es que si la página está medio vacía pues las notas al pie se acomodarán a sus anchas haciendo que queden en la primer columna. Esto será así aún si agregamos
\usepackage{fnpos}\makeFNbottom
al preámbulo para forzar que las notas sean «empujadas» al final de la página aún cuando esta no esté llena.
Reiniciar la numeración de las notas en cada página
Es suficiente agregar, en el preámbulo LaTeX, la siguiente instrucción
\usepackage{pfnote}
Es importante notar que en la interfaz de LyX la numeración será aún correlativa, pero al compilar el documento todo funcionará como es debido.
IMPORTANTE: Con este comando es necesario compilar el documento DOS VECES CONSECUTIVAS o de lo contrario nos quedarán todas las notas con el número 1… Sí, LaTeX puede ser extraño…
Número de las notas sin superíndice
Por defecto, en LaTeX y derivados no solo el número que identifica la nota al pie en el texto está como superíndice, sino también el que numera la nota en sí. Una forma de cambiar esto último es agregar, nuevamente en el preámbulo, lo siguiente:
\makeatletter
\renewcommand\@makefntext[1]{%
\noindent\makebox[0pt][r]{\@thefnmark.\space}#1}
\makeatother
Conclusión
Varios de los comandos aquí indicados aceptan parámetros de configuración, los cuales no he comentado. En la mayor parte de los casos, hacer lo comentado en este artículo será más que suficiente, por lo que queda a la curiosidad del lector el preguntar a nuestro amigo google cómo ir más allá.
LaTeX → XeTeX → LyX: la otra forma de escribir – 7
Publicado por elpinguinotolkiano en Software, Procesando texto el 23 diciembre, 2011
Última entrega de esta serie de artículos sobre LaTeX, XeTeX y la poderosa interfaz gráfica de estos, LyX.
Luego de un breve comentario dirigido a los expertos en LaTeX, esta serie de artículos se cierra con una conclusión general sobre cuándo utilizar este programa y cuándo no.
La lista de todas las entradas de este tema se encuentra en este enlace.
LyX para los irreducibles de LaTeX
Si bien LyX utiliza su propio formato de archivo basado en XML para almacenar el trabajo a no preocuparse, fanáticos LaTeX: la conversión a formato LaTeX es siempre perfecta y por una buena razón: LyX siempre convierte a formato LaTeX cada vez que compila el documento por lo que es algo que necesariamente debe funcionar. Por lo tanto, si alguien por alguna razón necesita obtener un archivo en formato LaTeX legible por seres humanos, pues es suficiente ir a Archivo → Exportar.
Como ya hemos comentado, en LyX es posible introducir directamente código no solo en el modo matemático. Fuera del modo matemático contamos de hecho con el botón TeX (atajo de teclado: Ctrl-L) que nos abre una «caja» especial donde podemos escribir nuestro fantástico código. Por ejemplo, si usando alguno de los documentclass para libros (todas las variantes de book que nos da LaTeX) insertamos con nuestra caja roja el comando
\frontmatter
justo delante del índice (Insertar → Índice → Índice general) y del mismo modo insertamos
\mainmatter
justo después del mismo lograremos que las páginas en las que se encuentra el índice sean numeradas con números romanos, mientras que las páginas siguientes tendrán números arábigos que comenzarán desde 1 en el primer capítulo.
LyX permite además ver el código LaTeX en tiempo real, ya sea del párrafo que estamos editando o de todo el documento, simplemente habilitando la opción Ver → Ver fuente.
Por último, aunque no menos importante, LyX ofrece un modo realmente simple de editar el «preámbulo LaTeX», es decir todo el código LaTeX que se puede escribir entre las instrucciones \documentclass y \begin{document} y que afecta el comportamiento general del documento: por ejemplo es suficiente ir a Documento → Configuración → Preámbulo LaTeX y agregar las siguientes líneas
\pretolerance=2000 \tolerance=3000
para evitar la separación silábica automática de las palabras.
Las posibilidades son casi ilimitadas. Para más instrucciones LaTeX de poner en el preámbulo (o cómo usar mejor las pocas que he presentado), recomiendo buscar la documentación que ofrece el sitio de «LaTeX-project», especialmente el documento «The (Not So) Short Introduction to LaTeX2e», o bien el sitio CTAN. Eso sí, está todo en inglés…
Cuándo sí, cuándo no
No existe la herramienta perfecta capaz de hacerlo todo y ciertamente no se utiliza un destornillador para clavar un clavo. LyX es poderoso para ciertos tipos de trabajos… pero resultará molesto en otros.
Si queremos escribir un libro, especialmente uno de carácter técnico con fórmulas matemáticas, gráficos, tablas y un largo etcétera, resulta perfecto (estoy tentado a decir imprescindible), pero si queremos realizar un póster, o una presentación, o diseñar una revista… o cualquier otro documento que necesite un control manual de todos los elementos será mejor buscar otras opciones. Es decir, es posible realizar un póster o una presentación en LyX (LaTeX tiene más de un documentclass para presentaciones), pero claramente no es la herramienta adecuada para el trabajo: (Apache) OpenOffice(.org) o Scribus, o incluso Calligra Suite (cuando logre ser más estable) nos darán menos problemas.
Además, el maravilloso concepto WYSIWYM tiene algunos puntos «flojos»:
- Al insertar imágenes no sabremos qué tamaño tendrán en el documento final hasta tanto hagamos la compilación, por lo que se corre el riesgo de que la imagen resultante sea más ancha que nuestra página… o ridículamente pequeña, dependiendo de los dpi con los que fue definida. Haciendo clic sobre la imagen accederemos a un menú que nos permitirá «escalar» fácilmente la imagen, tanto «en salida» como aquello que muestra LyX durante la edición para así ajustarla lo mejor posible a nuestro documento, pero este ajuste lo tendremos que hacer cada vez en forma manual. Y créanme, especialmente cuando se trabaja con imágenes creadas por otras personas pueden ser necesarias muchas pruebas antes de encontrar el porcentaje correcto…
- Algo semejante sucede con las tablas: en LyX son realmente muy fáciles de crear o editar (o incluso de rotar… les dejo el investigar eso), algo que no puede decirse del LaTeX puro, pero cuando se vuelven muy anchas pueden salirse de los márgenes o incluso de la página y ni LyX ni LaTeX nos avisarán del problema.
- Las expresiones matemáticas no se «cortan» automáticamente a fin de línea, por lo que si no tenemos cuidado nuestra fantástica ecuación podría salirse de los márgenes por los mismos motivos señalados en los puntos anteriores.
- Decidir cosas en apariencia simples como el contenido de los encabezamientos de página o simplemente cambiar el color de los enlaces cuando se activa el paquete hyperref (Documento → Configuración → Propiedades PDF —recomiendo marcar la opción «Quebrar enlaces en líneas» que se encuentra en la pestaña Hiperenlaces para no tener desagradables sorpresas) implica varias y poco evidentes líneas de código en el preámbulo LaTeX.
- …
En resumen: siempre hay que mirar la salida compilada, buscando meticulosamente cosas que podrían estar fuera de lugar para evitar problemas lo cual hace que la maravillosa teoría de «preocuparse solo por el contenido» pueda fallar, incluso estrepitosamente.
Y bueno, nada es perfecto…
Conclusión
A pesar de ser uno de los más viejos sistemas electrónicos de edición de texto LaTeX y sus derivados sigue siendo por lejos uno de los más poderosos.
Sus limitaciones son pocas mientras que sus beneficios son enormes, especialmente gracias a LyX que hace fácil las cosas molestas de LaTeX como la selección del documentclass, la creación de tablas y el ajuste de los «detalles» (márgenes, formato de párrafos…) entre otras cosas.
Si bien algunos programas, especialmente Writer con su filosofía basada en estilos se están acercando a las características de LaTeX todavía tienen un largo camino por recorrer, especialmente cuando hablamos de documentos técnicos complejos.
El público más amplio de este sistema se encuentra ciertamente entre la gente de ciencia (físicos, matemáticos, astrónomos…), pero no se limita solo a este especializado grupo de personas: LaTeX o XeTeX + LyX está abierto a todo aquel que tenga algo para decir a través de un texto y que quiera obtener documentos de apariencia profesional con realmente poco esfuerzo.
Solo me queda invitar al lector a probar este sistema y desearle, como dice uno de los manuales del programa: Happy LyXing!
LaTeX → XeTeX → LyX: la otra forma de escribir – 6
Publicado por elpinguinotolkiano en Procesando texto, Software el 23 diciembre, 2011
Sexta entrega de esta serie de artículos sobre LaTeX, XeTeX y la poderosa interfaz gráfica de estos, LyX.
Hablamos aquí sobre cómo se trabaja con LyX.
La lista de todas las entradas de este tema se encuentra en este enlace.
Tipografías y «formatos de salida»
En la entrada anterior ya presentamos el menú Documentos → Configuración. Entre las muchas opciones que ese menú ofrece (Diseño de página, Márgenes, Idioma…) tenemos dos entradas que son de interés para estos artículos: Tipografías y Salidas.
Estas dos opciones nos permitirán configurar LyX para que utilice XeTeX (o LuaTeX… pero no estamos hablando de esa opción aquí) en la construcción de nuestros documentos.
Si en la opción Tipografías seleccionamos «Usar tipografías no TeX (via XeTeX/LuaTeX)» podremos seleccionar las fuentes que tengamos instaladas en el sistema en lugar de las fuentes LaTeX, pero para que LyX no nos proteste al compilar el documento tenemos que también decirle que efectivamente utilice XeTeX: bajo Salidas → Formato de salida predeterminado es necesario seleccionar PDF (XeTeX).
Como podrá ver el lector al visitar ese menú, LyX también permite crear documentos XHTML… pero no hablaré de esa opción aquí (principalmente porque no me interesa…
)
Características principales de LyX
LyX está basado en las librerías Qt, por lo puede funcionar en muchas plataformas diferentes. Como se puede ver en algunas de las imágenes presentadas en entradas anteriores LyX puede cargar varios documentos simultáneamente, abriéndolos en «pestañas» separadas al estilo firefox.
LyX recuerda en qué parte del documento estábamos trabajando al cerrarlo, por lo que al abrirlo nuevamente nos llevará allí. Cuenta también con un «outliner» (Documento → Navegador de contorno), en forma de un panel con un «índice» del documento que nos permite no solo llegar rápidamente al punto que nos interesa sino también cambiar rápidamente el orden de los distintos apartados o modificar el «nivel» del título seleccionado («degradar» una sección a subsección, por ejemplo).
El programa cuenta además con un sistema de registro de versiones, el cual permite registrar, aceptar o rechazar cambios facilitando así el trabajo cooperativo en un único documento. Puede usar hunspell para la corrección ortográfica en tiempo real. Posee un tesauro que puede utilizar los diccionarios de sinónimos de Apache OpenOffice/LibreOffice y permite trabajar fácilmente con documentos escritos en varios idiomas…
Algo importante de remarcar es que LyX trabaja con unicode sin problemas, por lo que incluso en el caso que decidamos no utilizar XeTeX no tendremos problemas al insertar símbolos o acentos: LyX se encargará de traducir todo para que LaTeX lo comprenda sin problemas.
Trabajando con LyX
Comenté antes que la ubicación de las figuras y tablas se realiza automáticamente. Para esto se debe primero insertar un «flotante» (Insertar → Flotante) apropiado y dentro de él colocar nuestra figura o tabla junto con su epígrafe. Estos flotantes, como así también las notas al pié de página y otros elementos especiales se muestran en la ventana de edición de LyX como una «caja» roja con una etiqueta que explica de qué se trata. Estas cajas tienen la particularidad de poder «cerrarse», dejando solo la etiqueta cuando no necesitamos ver su contenido: esto puede hacerse en cada caja particular simplemente haciendo clic sobre su etiqueta o globalmente con Ver → Cerrar todos los recuadros.
NOTA: LaTeX puede trabajar mayormente solo con imágenes postscript encapsuladas, XeTeX o pdfTeX solo con imágenes PDF… pero a no preocuparse: LyX se sirve de distintas librerías para aceptar virtualmente cualquier tipo de imagen, convirtiéndola en el formato apropiado cuando sea necesario. La única limitación es quizás con las imágenes svg, que si bien son aceptadas al menos en mi experiencia suelen traer problemas si tienen transparencias o gradientes… pero el culpable de esto son las librerías externas, no LyX. En general, si se trata de diagramas será mejor utilizar imágenes eps o pdf ya que al ser formatos vectoriales darán mejores resultados en la salida a pdf, pero cualquier tipo de imagen de mapa de bits (png, jpg… lo que quieran) funcionará a la perfección.
Un concepto importante en LyX es el de entorno que hemos mencionado rápidamente en una entrada anterior. Los entornos sirven para distinguir las diferentes partes del documento, como por ejemplo el título de un capítulo del texto simple que le sigue y se asignan con el menú que se encuentra a la izquierda de la primer barra de herramientas (o con el atajo de teclado correspondiente…), justo debajo del menú Archivo.
Los entornos que tengamos a nuestra disposición dependerán del documentclass elegido. Por ejemplo, al escribir un artículo o una carta no tendremos a nuestra disposición Capítulo, como sí lo tendremos al escribir un libro.
Ya hemos introducido los diversos atajos de teclado que nos ofrece LyX. Estos atajos son de dos tipos: atajos «directos» como las combinaciones Ctrl-M o bien Ctrl-Mayúsculas-M para introducir una ecuación o bien «secuencias» de teclas como la ya comentada Alt-M seguido de f para introducir una fracción, o Alt-G, seguido de una letra (a, b…) para introducir un carácter griego (α, β…). Como hemos ya insinuado la asignación de los principales «entornos» puede realizarse desde el teclado a través de las secuencias Alt-P seguido de un número del 0 al 6… o de «b», o de «e»… Es importante notar que alguno de estos atajos podrían no hacer nada dependiendo del documentclass elegido: en un artículo no tiene sentido introducir capítulos.
Dejaré al lector el entretenerse con estas cuestiones.
El último paso importante en el trabajo con LyX es ciertamente la «compilación» del archivo. Seguramente habrán visto la siguiente barra de herramientas que se encuentra debajo del menú «Entorno»:
De izquierda a derecha: ver salida en el formato elegido (dvi o pdf), actualizar vista, ver documento maestro… los dos primeros botones serán seguramente los más utilizados, al menos para aquellos usuarios que se inician en LyX.
En la próxima entrega, la última de esta serie, hablaré sobre qué puede ofrecer LyX a los expertos LaTeX.
LaTeX → XeTeX → LyX: la otra forma de escribir – 5
Publicado por elpinguinotolkiano en Procesando texto, Software el 22 diciembre, 2011
Quinta entrega de esta serie de artículos sobre LaTeX, XeTeX y la poderosa interfaz gráfica de estos, LyX.
Seguimos hablando sobre qué hace que LyX sea especial…
La lista de todas las entradas de este tema se encuentra en este enlace.
Antes de continuar, un aviso: la documentación de LyX es realmente excelente, ¡a usarla!
El programa carece de los tradicionales sistemas de ayuda con búsquedas por palabras, asistentes que intentan adivinar qué es lo que usted quiere hacer y todas esas molestias: simplemente trae los manuales para el usuario. Pero esto, más que una limitación es un punto de fuerza: además de ser los mejores manuales que alguna vez halla visto se los puede leer desde dentro de LyX por lo que son ellos mismos un ejemplo de cómo se utiliza el programa.
Lo que sigue en estos artículos será por lo tanto solo un «pequeño empujón» a la curiosidad del lector: sentándose unos días frente al computador, leyendo ordenadamente los manuales que se encuentran bajo el menú Ayuda, podrá convertirse velozmente en experto LyXeros.
El concepto «WYSIWYM»
Para comprender el concepto WYSIWYM es suficiente ver la siguiente imagen, donde se tiene contemporáneamente lo que muestra LyX durante la edición y lo que se obtiene luego de compilar el documento
Como puede verse, lo que muestra LyX durante la edición del documento (izquierda) no es exactamente igual a lo que sale una vez que este es «compilado» (derecha), pero nos da una idea exacta de lo que el documento quiere decir. Incluso, cuando el documento sigue creciendo LyX no muestra los quiebres de página ya que para trabajar con el contenido son completamente inútiles (pero sí, obviamente, los genera al compilar).
Otra cosa que se puede notar es la ausencia de códigos LaTeX en la ventana de edición: todos los \documentclass, \begin{document}, \end{document}… están «ocultos» y son manejados por por LyX sin que el escritor tenga que intervenir directamente. Incluso el título de la sección se ve como un verdadero título (si bien en un formato diferente del resultado final) y no con la instrucción \section.
Cosas que nos parecerán antinaturales en LyX, pero que tienen su lógica:
-
No hay reglas en la página.
-
Si presionamos la barra espaciadora dos veces seguidas, la segunda será ignorada. Lo mismo sucede con la tecla ENTER: los espacios son manejados automáticamente por los estilos, el autor no necesita preocuparse.
-
La tecla TAB solo sirve para moverse entre partes del documento (partes de una expresión matemática, celdas de una tabla…) ya que las tabulaciones se manejan automáticamente de acuerdo con los estilos de párrafo.
Todo lo que sea espaciado, sangrado de párrafos, formato del texto, contenido de los encabezados y pie de página, posición de figuras y tablas… todas estas cosas se manejan en LyX de forma automática y de acuerdo al contexto, basándose en el documentclass elegido en Documento → Configuración → Clase de documento.
Como se ve en la figura tenemos muchas clases de documentos a nuestra disposición, como así también muchas formas de «personalizar» nuestra elección cambiando por ejemplo la forma en la que se separan los párrafos (sangrado o espacio vertical), el tamaño de la página y sus márgenes, el diseño de los encabezamientos y pie de página, la ubicación de figuras y tablas, la numeración… un largo etcétera. Las opciones disponibles dependerán del documentclass elegido, pero son siempre tan numerosas que satisfarán incluso al más empedernido de los detallistas.
Además, la forma en la que cada parte del documento se construye no está gobernada solamente desde allí, ya que más allá de estas opciones generales es siempre posible realizar ajustes finos en partes determinadas del documento: en el menú Editar podremos cambiar las características de un párrafo en particular, o de una palabra aislada, o de una página en especial, mientras que desde el menú Insertar podremos usar saltos de página, espacios especiales entre palabras y párrafos… un enorme etcétera.
¡Ha! Ctrl-B activa y desactiva la negrita, mientras que Ctrl-E activa y desactiva la itálica: al menos eso es (casi) igual que siempre…
En próximas entregas entraremos en más detalles sobre cómo es trabajar con LyX.
LaTeX → XeTeX → LyX: la otra forma de escribir – 4
Publicado por elpinguinotolkiano en Procesando texto, Software el 21 diciembre, 2011
Cuarta entrega de esta serie de artículos sobre LaTeX, XeTeX y la poderosa interfaz gráfica de estos, LyX.
Comenzamos a hablar finalmente sobre qué hace que LyX sea especial…
La lista de todas las entradas de este tema se encuentra en este enlace.
Existe una larga guerra entre quienes creen que la mejor forma de crear documentos es con editores de texto como se hace con LaTeX y quienes creen que nada supera una buena interfaz gráfica con sus menús desplegables y sus botones por todas partes como… bueno, el lector seguramente conoce al menos un producto de ese tipo.
Los defensores de la edición basada en texto dicen, y suelen tener razón, que cuando se conocen los códigos correctos es mucho más simple escribir que andar haciendo clic por aquí y allá y que en los editores gráficos se pasa uno más tiempo buscando la función que necesita que usándola.
Los defensores de los programas de edición gráficos dicen, y suelen tener razón, que recordar una infinidad de comandos por más simples que estos sean implica un esfuerzo la mayor parte de las veces injustificado y que la «curva de aprendizaje» de un programa gráfico es siempre más suave que en un programa basado en texto.
A esta guerra se agrega también un tercer grupo formado por aquellos que dicen que los otros dos grupos son unos idiotas y que nada es mejor que un buen atajo de teclado, a lo cual los dos grupos anteriores le responden, y suelen tener razón, que hacer todo con atajos de teclado requiere unas habilidades tanto en los dedos como en la memoria propias de un pianista virtuoso.
Pues bien, LyX ha resuelto este antiguo conflicto en la forma más elegante posible.
Por una parte esas acciones pesadas en LaTeX que deben realizarse solo una vez por cada documento como por ejemplo la selección del tipo de documento o su idioma, sus fuentes tipográficas, el formato de la página, etcétera, se manejan a través de menús.
Por otra parte aquellas acciones difíciles que solo se deben realizar una vez en documentos muy particulares, como puede ser el cambiar el tipo de numeración de las páginas que contienen el índice de contenido o insertar páginas especiales se maneja a través de código.
Finalmente, y aquí recide la gran belleza del programa, todo lo demás puede manejarse ya sea a través de código, de menús/botones o de atajos de teclado.
Efectivamente: LyX ofrece lo mejor de todos los mundos, dejando contentos a los usuarios más variados.
En términos generales podemos decir que un usuario LyX no necesita conocer LaTeX para utilizar el programa, pero que si sabe algo de LaTeX pues mejor ya que podrá escribir los códigos directamente sin necesidad de recurrir a los menús.
O bien podrá utilizar atajos de teclado…
Consideremos por ejemplo la siguiente imagen
Aquí podemos ver el editor de ecuaciones de LyX pero el concepto es válido también para otras funciones. Como puede verse, se tiene una barra de herramientas que permite insertar una fracción presionando un botón como en los editores gráficos, pero si en lugar de buscar botones o menús comenzamos a escribir la instrucción \frac LyX no solo comprende lo que estamos escribiendo sino que además muestra un menú con las posibles instrucciones que pueden usarse con lo que se ha escrito hasta el momento: \frac para fracciones, \frak para utilizar el tipo de letra gótico Fraktur sobre un carácter o \framebox para insertar un rectángulo en torno al texto escrito.
Pero concentrémonos por un momento en \frac: si luego de terminar de escribir la instrucción presionamos la barra espaciadora la instrucción será reemplazada por una verdadera fracción con dos «campos de entrada» para escribir numerador y denominador. Ahora bien, si en lugar de escribir \frac (o de utilizar el botón correspondiente) presionamos Alt-M, seguido de f obtendremos el mismo resultado.
Y así con todo: tanto \sqrt como el botón con la raíz cuadrada como la combinación Alt-M, luego r nos dará la raíz cuadrada que estábamos buscando, con el campo libre listo para aceptar el argumento.
Pero esta versatilidad no está limitada a las ecuaciones. Por ejemplo, en el texto normal podemos utilizar la caja de arriba a la izquierda para seleccionar el tipo de «entorno» Sección (o título de capítulo, o párrafos especiales… los entornos disponibles dependerán del tipo de documentclass elegido) o utilizar el atajo Alt-P, seguido de 2…
Como puede verse, la interfaz de LyX nos permite trabajar en las tres modalidades: texto, menús/botones y atajos de teclado. Lo que el usuario prefiera.
Ya seguiremos en las próximas entradas viendo en mayor detalle cómo funciona este sorprendente programa.
LaTeX → XeTeX → LyX: la otra forma de escribir – 3
Publicado por elpinguinotolkiano en Procesando texto, Software el 16 diciembre, 2011
Tercer entrega de esta serie de artículos sobre LaTeX, XeTeX y la poderosa interfaz gráfica de estos, LyX.
Seguimos comentando aquí las bases sobre cómo funcionan LaTeX y XeTeX.
La lista de todas las entradas de este tema se encuentra en este enlace.
Tipos de documentos
Lo comentado en la entrada anterior de esta serie, me dirá el lector, de pensar más en el contenido de un documento que en su forma está muy bien… pero tarde o temprano tendré que preocuparme también sobre cómo se verá lo que estoy escribiendo. ¿Cómo decido qué tipo de letra usar, sus tamaños y todo el largo etcétera que siempre es necesario?
LaTeX toma la definición de cada estilo en particular de un documentclass, o «clase de documento», el cual no es más que un archivo especial en el que se definen todas las cuestiones de formato como por ejemplo qué tamaño y característica de letra debe utilizarse cuando la instrucción \section se presenta. Para elegir un determinado tipo de documento como por ejemplo «article» y el idioma en el que queremos escribir, por ejemplo español, debemos escribir al principio (antes de «\begin{document}»):
\documentclass[spanish]{article}
Para crear un documentclass de la nada se necesitan conocimientos avanzados de LaTeX, pero afortunadamente por lo general no es necesario el hacerlo: toda distribución LaTeX moderna viene con un enorme número de documentclass predefinidos lo cual, sumado a la posibilidad de realizar «ajustes finos» en las características del documento cambiando los valores por defecto, nos permite darle a nuestros documentos el formato que queramos casi sin problemas. Por ejemplo, si en lugar de utilizar un tamaño de papel A4 que es el formato por defecto del documentclass «article» nosotros queremos usar A5, la instrucción de arriba cambia a:
\documentclass[a5paper,spanish]{article}
En esta parte del documento anterior al «\begin{document}», parte que viene llamada preámbulo LaTeX, pueden definirse muchas cosas… cuando se sabe cómo hacerlo.
Por ejemplo, LaTeX tiene una forma un tanto extraña de definir los márgenes de página, forma de la cual no hablaremos ya que LyX «traduce» esta idiosincrasia en un formato más convencional, a saber el decir directamente el ancho deseado para los márgenes…
La «construcción» del documento
Dado que la idea de estos artículos es introducir una herramienta gráfica para manejar LaTeX, no entraré en detalles técnicos sobre cómo se construye el documento ya que LyX lo hará por nosotros: solo delinearé las ideas básicas.
Nuestro documento es hasta ahora sólo una sucesión de instrucciones LaTeX que deben ser «compiladas» (generalmente, más de una vez) para crear el resultado final. Esta compilación se realiza llamando el programa «latex» con una serie de parámetros entre los que se encuentra, claramente, el nombre del archivo por nosotros escrito. LaTeX genera entonces un archivo .dvi que puede ser visto e impreso con Okular u otros programas y en donde todas las instrucciones del documenclass resultan implementadas. También es posible generar (utilizando otros compiladores como pdflatex) archivos postscript y pdf, e incluso, utilizando el paquete hyperref es posible obtener un documento «clicable» en el que los enlaces, ya sean internos al documento o externos a otros documentos o sitios web, serán activos (hablaré de esto más adelante).
XeTeX
Algo de lo que no hemos hablado hasta ahora es de cómo seleccionar fuentes tipográficas. Esta omisión se debe a dos razones, siendo la primera que hacer esta selección desde LyX es infinitamente más simple que hacerlo manualmente.
La segunda razón es un tanto más «pesada»: LaTeX utiliza su propio sistema de fuentes tipográficas, el cual no solo es completamente incompatible con todo otro sistema sino que además es realmente complicado…
Las fuentes en LaTeX no se llaman por familia o tipo de fuente, sino por nombre de archivo. Y para complicar aún más las cosas LaTeX en su forma «tradicional» no soporta unicode: esto último significa que para dar soporte a lenguajes diferentes del inglés se deben dar algunos rodeos… incluso insertar una vocal acentuada en LaTeX tiene sus «vueltas».
Existen variantes de LaTeX que permiten solucionar estos dos problemas, sobre todo el de la falta de soporte unicode. En esta serie de artículos me centraré en el que es quizás el más maduro de todos: XeTeX.
XeTeX, inicialmente desarrollado por la gente de Sil internacional justamente para dar soporte a lenguajes no occidentales, es una variante de LaTeX que no solo soporta unicode sino que además permite utilizar las fuentes del sistema. De hecho XeTeX es el único sistema libre en dar soporte completo a fuentes opentype y graphite permitiendo utilizar todas sus características avanzadas como ser sustitución automática de caracteres (por ejemplo, ligaduras tipográficas), uso de verdaderas versalitas, verdaderos sub y super índices… todo lo que las fuentes provean.
Esto tiene enormes ventajas, entre ellas el no tener que hacer malabares para insertar un acento o un carácter especial.
XeTeX llama las fuentes en forma distinta de como lo hace LaTeX… pero como no hemos entrado en detalles de cómo lo hace este último tampoco hablaremos sobre cómo lo hace el primero…
En la próxima entrada comenzaremos finalmente a hablar sobre LyX y a comentar tanto las ventajas como los problemas que nos ofrece respecto a un procesador de texto tradicional.
LaTeX → XeTeX → LyX: la otra forma de escribir – 2
Publicado por elpinguinotolkiano en Procesando texto, Software el 14 diciembre, 2011
Segunda entrega de esta serie de artículos sobre LaTeX, XeTeX y la poderosa interfaz gráfica de estos, LyX.
Seguimos comentando aquí las bases sobre cómo funciona LaTeX.
La lista de todas las entradas de este tema se encuentra en este enlace.
LaTeX como lenguaje de etiquetas (o casi…)
El lenguaje de programación por etiquetas más famoso es quizás el html, por lo que si el lector conoce algo al respecto podrá hacerse rápidamente una idea sobre qué estamos hablando: cada elemento de un documento LaTeX viene «envuelto» en etiquetas que identifican las propiedades que queremos asignarle.
Por ejemplo, si queremos escribir una expresión matemática como E = mc2, para hacerlo «en línea» (es decir, incluido en un párrafo) en LaTeX escribimos
$E=mc^2$
mientras que si queremos que la expresión resalte en su propio párrafo, con un número que cambiará automáticamente al incluir otras ecuaciones entonces escribimos
\begin{equation}E=mc^2\end{equation}
Por otra parte, si el número no nos interesa, podemos usar
\[E=mc^2\]
También en LaTeX se usan instrucciones más semejantes a «funciones» (de allí lo de «casi»…). Por ejemplo, para indicar el título de una sección se escribe
\section{Esto es un título de sección}
mientras que si queremos «darle un nombre» a la ecuación que hemos escrito antes para después citarla con una «referencia cruzada» se usa la instrucción
\label{nombre}
Por ejemplo, escribiendo lo siguiente (más algunas otras cosas que definen el tipo de documento y de las cuales hablaré más adelante):
\begin{document}
\section{Esto es un título de sección}
Esto es un texto normal, seguido de una expresión matemática $E=mc^{2}$.
Esta ecuación es muy importante, pongámosla en primer plano y numerada
con una etiqueta: \begin{equation}
E=mc^{2}\label{eq:Einstein}\end{equation}
Esta etiqueta puede ser citada fácilmente: ver ecuación \ref{eq:Einstein}
\end{document}
Se obtiene lo que se ve en la siguiente imagen (clic para agrandar)
Como pueden ver, se ha hecho una «referencia cruzada» a la ecuación numerada usando la instrucción
\ref{nombre}
NOTA: Tanto \label como \ref sirven para mucho más que «llamar» ecuaciones. Estas instrucciones son «inteligentes», y si colocamos \label junto al título de una sección (o junto a una figura, o una tabla), \ref comprenderá dónde se encuentra la referencia a la cual está llamando y la mostrará en el modo correcto.
De este simple ejemplo resulta claro que durante la escritura de un documento LaTeX nos ocupamos solamente del contenido, no de su forma: incluso la numeración de las secciones y de las ecuaciones (y de las figuras, y de las tablas…) se realiza en forma automática.
Otra cosa que en LaTeX se realiza en forma automática, y que es una verdadera bendición en documentos muy complejos, es la ubicación de figuras y tablas: no solo cambiarán de página según sea necesario, sino que además el texto en torno a ellas se moverá automáticamente en forma tal de no dejar «huecos» en la página. Sí, leyeron bien, sin esfuerzo por parte del escritor desaparecen en LaTeX las eternas luchas con los espacios en blanco que quedan cuando una figura pasa a la página siguiente, ya que el sistema, usando criterios que pueden personalizarse fácilmente, se encarga de que todo quede perfecto.
Hasta ahora todo fácil… en las próximas entregas seguiremos profundizando en cómo se construyen los documentos realmente, en una variante de LaTeX que nos permite utilizar las fuentes del sistema y… pues ya veremos qué más.
LaTeX → XeTeX → LyX: la otra forma de escribir
Publicado por elpinguinotolkiano en Procesando texto, Software el 13 diciembre, 2011
Aquellos que leyendo mis artículos anteriores o mi libro sobre Writer lleguen a este artículo podrían sorprenderse. Después de todo he dicho varias veces que, a pesar de lo que los fanáticos nos digan, LaTeX está lejos de ser perfecto…
Pero el hecho de que me gusten las muchas capacidades de Writer no quita que sea capaz de admitir sus también muchas, y en algunos casos serias, fallas y limitaciones las cuales dificultan o incluso impiden su uso en varias circunstancias. Además, quienes me conozcan desde hace más tiempo sabrán que más que nada soy partidario de utilizar la herramienta justa para cada trabajo… y cuando se tiene que escribir un libro o un artículo con muchas expresiones matemáticas y/o un gran número de figuras numeradas, pues la mejor alternativa es, y lo será por mucho tiempo, LaTeX y sus derivados.
En esta serie de artículos que hoy comienza comentaré qué es LaTeX, luego pasaré a hablar sobre una de sus principales extensiones llamada XeTeX, la cual permite utilizar las fuentes tipográficas del sistema en lugar de las crípticas (para ser suaves) fuentes LaTeX y finalmente introduciré al lector en un magnífico proyecto llamado LyX, que es una potente pero a la vez fácil de utilizar interfaz gráfica a LaTeX/XeTeX/LuaTex…
La lista de todas las entradas de este tema se encuentra en este enlace.
Conceptos iniciales
En mi libro sobre Writer hablo sobre la diferencia entre «procesadores de texto» los cuales están orientados a estilos, y «procesadores de palabras» los cuales se basan en la aplicación directa del formato. LaTeX es quizás el ejemplo más extremo del primer caso: cuando queremos un título de capítulo no decimos «DejaVu Sans, 18 puntos, negrita», sino simplemente «título» —aunque usando un lenguaje particular.
En este sentido LaTeX es como un lenguaje de programación, en donde se dan instrucciones que el sistema luego usará para «construir» el texto. Estas instrucciones deben ser escritas en un archivo de texto normal, por lo que en principio no se precisa de un programa especial para escribir un documento LaTeX… si bien es altamente recomendable el usar uno.
La teoría básica (que no siempre funciona…) detrás de este sistema es que el escritor sólo debe preocuparse por el contenido, no por el formato. Un documento LaTeX esta formado (a muy grandes líneas) por un archivo de texto plano con el contenido, el cual está «marcado» por algunas instrucciones de estructura (ese fragmento es un título, aquí va una figura…), y un archivo llamado documentclass donde esa estructura es definida. Una vez terminado el contenido, se alimenta un programa especial con el archivo de texto plano y se obtiene un archivo perfectamente formateado y listo para imprimir.
Esta doble estructura, archivo de contenido + archivo con definiciones de formato, es a la vez la mayor fuerza y el principal problema de LaTeX y derivados. La mayor fuerza porque es posible cambiar de un documenclass a otro sin mayores inconvenientes, porque tener los estilos separados del contenido da mayor «robustez» a nuestro documento, porque si alguien nos provee el documenclass nuestro único trabajo será escribir, ya que la estructura del archivo con el contenido es estándar y fácil de comprender… El mayor problema porque alguien nos tiene que dar este famoso documentclass ya que es sumamente difícil definir uno por nuestra cuenta, porque utilizar otras fuentes tipográficas que las predefinidas no es tarea de principiantes, porque tratar de desviarse aunque más no sea ligeramente de lo que ofrece el documentclass elegido puede ser un gran dolor de cabeza…
Cualquier instalación estándar de LaTeX como TeX Live o (para windoze) MiKTeX traen empaquetadas una infinidad de documentclass que cubren prácticamente todos los gustos. Además, prácticamente todas las publicaciones científicas utilizan LaTeX, ofreciendo a sus potenciales escritores sus propias documentclass lo cual realmente simplifica el uso de este sumamente poderoso sistema.
El problema está en que, como hemos comentado anteriormente LaTeX asemeja más un lenguaje de programación que un sistema de redacción de textos: el «usuario común» (es decir, el no académico que no necesita escribir complejas fórmulas matemáticas) suele intimidarse con su estructura ya que si bien las instrucciones LaTeX son simples e intuitivas siguen siendo instrucciones…
En la próxima entrega de esta serie daré algunos conceptos básicos de este lenguaje. Pero a no preocuparse que no es necesario saber LaTeX para usarlo (aunque puede resultar útil el tener un mínimo de ideas): LyX, objetivo principal de estos artículos, es una muy amena y potente interfaz gráfica que simplifica enormemente su uso. Como veremos más adelante, LyX es un programa WYSIWYM: What You See Is What You Mean —lo que usted ve es lo que usted quiere decir— y créanme, esto es una bendición a la hora de preparar un documento complejo.







