(Pseudo) Pausa veraniega

Comienza la época en la que:

  • Mis lectores se van de vacaciones
  • Mis alumnos normales se van de vacaciones
  • Los alumnos «extras» que quieren hacer lo que no hicieron en el año en solo un par de semanas se acumulan para los cursos de verano

Por lo que trataré de sobrevivir al calor y a los alumnos, y por si fuera poco intentaré avanzar con la nueva edición de «domando al escritor». Veremos cuál de los tres retos resulta más difícil.

¡Nos leemos en septiembre! Y no olviden de hidratarse y usar protector solar nuevo, que el del año pasado seguramente ya no vale.

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Liberapay tiene un problema

Artículo inusual en día inusual, pero es algo importante.

Hace un año comencé a «tirar de la manga» de mis lectores creando una cuenta en Liberapay.

Copio de la página del proyecto, que quién mejor que ellos para definirse:

Liberapay es una plataforma de donaciones recurrentes.

Ayudamos a financiar a los creadores y a los proyectos que aprecias.

En este tiempo algunos euros han entrado, por lo que aprovecho para agradecer a los anónimos mecenas que ayudan a sostener las aventuras de este pingüino. ¡Muchas gracias!

Pero no es sobre mis finanzas que quiero hablar hoy, sino sobre las de esta plataforma de pagos.

Con software libre se logra mucho, pero a un cierto punto hay que «conectarse» con la parte bancaria y hasta ahora Liberapay se apoyaba en la compañía Mangopay para realizar las transacciones. Y he aquí el problema: Mangopay está «expulsando», sin justificación y sin preaviso, a Liberapay

Liberapay is in trouble

Liberapay está tratando de reorganizarse contra reloj (les queda no mucho más de una semana), por lo que si tienes cuenta en esta plataforma debes realizar cuando antes lo siguiente:

Si estás donando: Debes decidir entre dar todo el dinero que queda en tu cuenta «de un golpe» a los beneficiarios de tus donaciones, o bien retirar el dinero residuo para que te sea restituido a tu cuenta.

Si estás recibiendo donaciones: debes transferir a tu cuenta bancaria / tarjeta de crédito el saldo que tienes lo más pronto posible.

Tienes más información (en inglés) en el artículo que enlazo más arriba.

Y esas cosas, que el mundo está complicado.

Mayúsculas iniciales en WordPress

Ciertamente si tenemos un sitio propio, con dominio propio y acceso como administrador a sus «entrañas» podremos crear nuestros propios estilos CSS y con ellos construir cualquier formato que queramos en nuestras páginas. Pero eso solo si «tenemos el poder» (y queremos utilizarlo). Ahora bien, esto no quiere decir que no podamos hacer «cosas extrañas» en una de estas cuentas gratuitas, solo tendremos que trabajar un poco más. De hecho en un artículo anterior vimos cómo utilizar Texto En Versalitas y «definiciones flotantes» mientras que en otro artículo comentamos cómo utilizar los logos de TEX, LATEX, XƎTEX y LYX: hoy le toca el turno a las «mayúsculas iniciales», que ya hemos visto en funciones hace un par de semanas.

Pues bien, este truco, como el anterior, está en ir a la pestaña HTML del editor de WordPress e insertar un poco de código. El truco lo vi en la siguiente página: How do I add a Drop cap text (html or image) to my website. Básicamente para crear la primera letra inicial he escrito

<span style="float: left; color: #d4d4c7; font-size: 87px; 
line-height: 39px; padding-top: 3px; padding-right: 3px; 
font-family: serif;">C</span><span style="font-variant: 
small-caps;">iertamente</span> si tenemos

NOTA IMPORTANTE: Por motivos de presentación he quebrado el código en varias líneas, pero es mejor ponerlo todo en una sola.

Solo nos queda jugar un poco con los colores HTML y los tamaños de la letra capital y su interlineado. El código no es ciertamente cómodo por lo que es un recurso que queda solo para «artículos especiales». Eso o adquirir un plan más completo que nos permita trabajar con el código CSS.

KDE-Plasma: Agregar una plantilla al menú «Crear nuevo»

Cuando hacemos clic derecho en Dolphin, tenemos la opción «Crear nuevo» lo que nos permite crear una carpeta, un archivo de texto, enlace a aplicación, etcétera. Hoy veremos cómo agregar una nueva entrada a ese menú.

Usaré como ejemplo el crear un documento Writer con una plantilla definida por nosotros.

Primero, claramente, tenemos que crear nuestra plantilla. Tienen cierto libro por allí que explica cómo hacer estas cosas por lo que no entraré en esos detalles. Supongamos que la hemos guardado como

/home/USER/Plantillas/Mi Plantilla Writer.ott

Ahora tenemos que dirigirnos a

~/.local/share/templates

Si la carpeta templates no existe dentro de share (en openSUSE no existe) simplemente la creamos. Ya saben, clic derecho 😉

Allí dentro creamos un archivo de texto con extensión .desktop, por ejemplo Nuevo-Writer.desktop y en él escribimos algo como lo siguiente

[Desktop Entry]
Name=Documento Writer.odt
Comment=Nombre del documento
Type=Link
URL=/home/USER/Plantillas/Mi Plantilla Writer.ott
Icon=application-vnd.oasis.opendocument.text

Name será el nombre propuesto para el nuevo documento mientras que Comment el título del menú que aparece al crearlo. Type sirve para decir que estamos enlazando a un archivo (Link), URL da la dirección a la plantilla mientras que Icon apunta a un icono para el archivo .desktop que estamos creando: aquí he utilizado el tipo mime correspondiente al ejemplo.

Posiblemente tendremos que cerrar todas las ventanas de Dolphin y volver a abrirlas para que la entrada del menú esté disponible, pero nada más.

Como ven, eso es todo, luego de aceptar tendremos un archivo nuevo creado a partir de la plantilla elegida, listo para ser abierto y editado.


La información para este artículo ha sido reconstruida a partir de artículos viejos para versiones anteriores de KDE como este. Fue necesario un poco de prueba y error para descubrir dónde van las cosas en Plasma 5, pero aquí estamos.

DAE-18: El texto ya está en su lugar (mayormente)

Bueno, parece que después de todo es posible que la edición 2018 de «domando al escritor» no se convierta en la edición 2019…

El texto está, mayormente, «en su lugar». De hecho el índice ya ha llegado a las siete páginas. No hay aún diagramas ni capturas de pantalla, solo texto y dos tablas. Hay muchas «notas» indicando dónde deberían ir los diagramas y las capturas de pantalla, pero para esta edición estoy haciendo todo lo posible para reducir el número de figuras al mínimo indispensable… para así después revisar todo otra vez y quitar algunas más.

El libro será completamente diferente a todas las ediciones anteriores. De hecho en el primer capítulo dejo en claro cuándo es mejor no usar Writer, indicando las situaciones en las cuales es mejor buscar una alternativa.

Todo en claro y desde el principio.

En fin, que ahora empiezan las infinitas rondas de revisión. Pero no hay que preocuparse, que ya estoy blindando la radiación sincrotrón que saldrá de tanto giro.

La fecha sigue indeterminada, pero ya va tomando forma.

El navegador Falkon: lo bueno, lo malo y lo más o menos

Una de las cosas que me ha facilitado la actualización a Leap 15.0 (además de tener TeXLive 2017) es instalar con total comodidad Falkon, el nuevo navegador de internet del proyecto KDE, en su versión 3.0.1.

Falkon nace cuando el proyecto Qupzilla entra, en agosto del 2017, en la comunidad KDE.

Actualmente basado en QtWebEngine y con varias ideas tomadas de Firefox, Falkon es un muy buen navegador de internet con varios puntos a favor… y algún que otro en contra: dependiendo de las necesidades del usuario, puede ser un magnífico navegador… o no. Veamos qué nos ofrece, en lo bueno y en lo malo.

Primeros pasos

Luego de instalar el programa con YaST2 (desde el repositorio KDE:Extra) me encontré con que la configuración por defecto era un tanto… incorrecta. Por ejemplo, tenía la configuración del proxy en «manual», pero con un proxy vacío, con lo cual no navegaba. En las preferencias del programa, bajo Navegación → Configuración proxy hay que seleccionar «Configuración proxy del sistema».

Otra cosa que fallaba era la página de inicio y la de las nuevas pestañas, que todavía apuntaban a qupzilla y que por lo tanto no funcionaban. También en la configuración del sistema, bajo General, hay que reemplazar «qupzilla» por «falkon» donde sea necesario.

Traté de importar los marcadores de Firefox, pero el asistente no lograba encontrarlos por lo que primero los exporté como html desde Firefox y luego los leí en Falkon. Solo fue cuestión de mover marcadores de aquí para allá para dejar todo en orden rápidamente.

No compararé el consumo de recursos ya que esa es una tarea que no resulta tan simple como pudiera parecer: tanto Firefox como Falkon trabajan con «hilos», separando cada pestaña en diferentes procesos, además de utilizar muchísimas librerías externas por lo que saber quién  consume más es una tarea para la cual no tengo la suficiente paciencia.

Lo malo

Para alguien que, como este pingüino, suele escribir en tres idiomas, dos de los cuales son parecidos, y que además en un manazas del teclado un buen corrector ortográfico resulta esencial. Y un buen corrector ortográfico es justamente algo que Falkon no ofrece.

El problema no es tanto del navegador, sino del motor que utiliza: QtWebEngine no ofrece muchas opciones. Existen pocos diccionarios disponibles y no es posible cambiar de uno al otro: el sistema usa todos los diccionarios activados simultáneamente, lo cual puede resultar problemático cuando una palabra mal escrita en castellano resulta ser correcta en italiano o viceversa.

Lo más o menos

No existe, como en Firefox, la opción de abrir todos los enlaces de una carpeta en distintas pestañas: hay que abrir los enlaces uno por uno.

Una pequeña incomodidad: si se tienen carpetas en la barra de marcadores, mover el cursor de una carpeta «extendida» a otra no hace nada: hay que hacer clic cada vez.

En muchas páginas da errores de certificados SSL, pero igual permite navegar sin problemas.

Lo bueno

En la captura de pantalla de más arriba se ven varias cosas realmente cómodas que pueden activarse en las preferencias del programa, bajo Extensiones: Los «iconos de la barra de tareas» y el «gestor de pestañas».

Los «iconos de la barra de tareas» agregan funciones útiles como el zoom (todavía no me acostumbro a escribir zum), el estado de red y otras opciones, mientras que el «gestor de pestañas» hace justamente eso, gestionar las pestañas abiertas permitiéndonos pasar de una a otra, cerrarlas o moverlas, incluso entre distintas instancias del mismo programa: exacto, si tenemos dos instancias de Falkon abiertas podemos pasar una pestaña de una instancia a la otra utilizando el gestor de pestañas.

Las fuentes de algunos (pocos) sitios que visito suelen verse bastante mal en Firefox, pero Falkon las muestra perfectamente. Como comparación, veamos el blog Conexión causal tanto en Firefox (izquierda) como en Falkon (derecha).

En Linux puede utilizar las notificaciones del sistema, por ejemplo para avisar que una descarga ha terminado.

Es posible utilizar gestores de descarga externos.

Es increíblemente sencillo el crear nuevos «motores de búsqueda»: con un clic derecho sobre cualquier caja de búsqueda en cualquier sitio

podemos crear un nuevo «motor»

que será ofrecido cuando escribamos algo en la barra de direcciones.

En fin, que el programa es realmente flexible, configurable y funciona bastante bien. Digo, al menos en mis pruebas no me ha dado problemas.

Conclusión

Si lograran superar las limitaciones del corrector ortográfico creo que sería mi navegador predefinido, pero por el momento seguiré utilizando Firefox.

Eso sí, esta entrada la he escrito desde Falkon 😉