Las espadas en la Tierra Media

… o mejor dicho, sus empuñaduras. O mejor aún, de las manos que sostenían esas empuñaduras.

Si buscan un poco en Internet, descubrirán muchas discusiones sobre si las espadas utilizadas por los personajes de Tolkien eran espadas de una mano o de dos.

¿Blandían Elendil y Aragorn sus espadas con una mano sola o la empuñadura de Narsil/Anduril (o Glamdring, o…) era tal de poder sostener la espada con ambas manos?

Por interesante que sea esta pregunta, existe otra aún más interesante que, sorprendentemente, jamás he visto discutida: el tamaño de las manos que utilizaban esas espadas

Ya, ya… te imagino lector alzando las cejas ante esta frase, pero el tema no es tan fuera de lógica como parece.

De Glamdring por ejemplo sabemos que era la espada de Turgon, rey de Gondolin, de quien se dice era uno de los más altos entre los hijos de Iluvatar, solo superado por Thingol (y quizás por otro… todo depende de qué textos se consulte).

Ahora bien, Tolkien no nos dice exactamente cuál era la estatura de Turgon, pero gracias a los «Cuentos inconclusos» y el relato sobre las unidades de medida de los Númenóreans sabemos que Elendil «el de la alta talla» medía 2,41 metros. También sabemos que Elendil era el más alto de los Númenóreans en el exilio: es decir, en Númenor existían personas aún más altas.

Más allá de estos datos, todo es conjetural… pero creo que no es difícil pensar que alguien como Turgon midiera fácilmente más de 2,5 metros, con Thingol llegando incluso a estaturas de 2,7 metros.

Y aquí llegamos al punto donde el lector podrá comenzar a bajar sus cejas: dado que la estatura de Turgon era una vez y media la estatura de Gandalf (ya hablamos de eso en una entrada anterior…), sus manos serían proporcionalmente una vez y media más grandes que las del mago, lo cual quiere decir que si la espada de Turgon era de una mano Gandalf podría utilizarla casi como una espada bastarda (o de «mano y media»).

La diferencia, claro está, estaría en la forma de la empuñadura, por lo que Glamdring tendría una empuñadura ligeramente cónica, como una típica espada a una mano, mientras que su tamaño sería el suficiente como para utilizarla como espada bastarda, aún cuando no lo fuera.

Y esta última observación es importante: la espada bastarda es básicamente una espada a dos manos que puede utilizarse con solo una de ser necesario, algo que a Gandalf, empuñando siempre su báculo no le acomoda del todo bien.

Y bien, aquí se ve que finalmente he tomado partido por el tipo de espadas utilizadas en la Tierra Media (¡y sin alusiones al al tapiz de Bayeux!)… Efectivamente: si Glamdring hubiera sido una espada a dos manos es imposible que alguien de la estatura de Gandalf, por muy mago que fuera la pudiera blandir con una sola mano ya que estaríamos hablando no solo de una espada a dos manos, ¡sino de una espada a dos manos diseñada para una persona de 2,5 metros de estatura!

Por lo tanto, y pensando solo a las manos de sus usuarios llego a la conclusión de que las espadas «importantes» que aparecen en las historias de Tolkien eran espadas a una mano que terminaron siendo manejadas por manos más pequeñas de aquellas para las que fueron creadas.

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