El anillo de Barahir

En este artículo no diré nada «nuevo» ni aventuraré especulación alguna, pero el anillo de Barahir suele causar mucha confusión entre la gente que se aproxima a la obra de Tolkien… e incluso entre aquellos que la frecuentan desde hace algún tiempo por lo que daré aquí una breve relación de su historia.

Todo lo comentado en este artículo está claramente escrito en los apéndices del Señor de los Anillos, en el Silmarillion y en la nota 2 al relato «A description of Númenor» en «Unfinished Tales».

En el 455 de la primera edad del Sol, Barahir salva a Finrod Felagund durante la Dagor Bragollach. Como reconocimiento y símbolo de amistad, Finrod da a Barahir su anillo, el cual había sido creado en Valinórë y que a partir de ese momento sería llamado el Anillo de Barahir.

En la historia de Beren y Luthien se cuenta cómo Barahir fue traicionado y su mano con el anillo cortada. También se relata cómo Beren su hijo recuperó entonces mano y anillo y… bien, creo que no es necesario contar la historia de Beren y Luthien aquí, una de las más bellas imaginadas por el Profesor.

La historia del anillo de Barahir a partir de ese momento y hasta finales de la segunda edad no está completamente desarrollada, pero lo más probable es que el anillo pasara de Beren a su hijo Dior, heredero de Thingol, de él a su hija Elwing y de ella a Elros quien lo llevó a Númenor junto a otras heredades, como la espada de Thingol, el hacha de Tuor, etcétera.

De todas las heredades de la casa de Elros solo el anillo de Barahir se salvaría de la caída de Númenor ya que Tar-Elendil se lo dio a su hija Silmarien, de quien surgiría la casa de los señores de Andúnië, la cual llevó directamente hasta Elendil el alto y sus hijos Isildur y Anarion.

Luego de la formación de los reinos en el exilio, el anillo de Barahir quedó como heredad del reino del norte y así fue pasando de generación en generación hasta el 1975, tercera edad, cuando llega a su fin el reino del norte y Arvedui, su último rey, muere ahogado en la bahía de Forochel, perdiéndose junto a él dos palantiri.

El anillo sin embardo no se perdió: Arvedui lo había dejado a los Lossoth de Forochel por lo que posteriormente pudo ser rescatado por los Dúnedain del norte.

El anillo, junto con las otras heredades de la casa (los fragmentos de Narsil, el cetro de Annuminas…) fue entonces entregado a Elrond quien lo custodió por siglos en Imladris.

Y esto es importante (y esto es lo que suele generar confusión): no importa lo que nos digan los «fan film» al respecto, ninguno de los capitanes de los Dúnedain utilizó el anillo de Barahir o ninguna de las otras heredades hasta la época de Aragorn II, Piedra de Elfo.

En el relato que cuenta la historia de Aragorn y Arwen, se nos dice que cuando Aragorn alcanzó la mayoría de edad Elrond estuvo complacido y teniendo de pronto una premonición supo que, para bien o para mal, Aragorn significaría un cambio en la historia. Fue por esto que, en el 2951 de la tercera edad y luego de revelarle a «Estel» su verdadera identidad, Elrond entregó al futuro rey del reino unificado algunas de sus heredades: los fragmentos de Narsil, el anillo de Barahir.

Pero aquí no termina la historia, porque a pesar de lo que nos digan las películas de alto presupuesto durante la guerra del anillo Aragorn no tenía con sigo el anillo de Barahir: en «la cuenta de los años», bajo la entrada del 2980, tercera edad, se indica claramente que Aragorn reencuentra a Arwen en Lórien y le da el anillo de Barahir como señal de compromiso.

Nada más se dice sobre el anillo de Barahir luego de ese punto.

Quizás pasó a los herederos de Aragorn, quizás acompaño a Arwen a su tumba en Cerin Amroth.

Tolkien nunca nos lo dijo y nosotros nunca lo sabremos. Como tantas cosas de la Tierra Media.

Y está bien que así sea.

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