Enlaces internos en un documento

Este artículo fue originalmente publicado aquí. Por «completitud» lo agrego también a este sitio.

Writer ofrece dos magníficas alternativas para enlazar una parte de un documento con otra. He aquí una breve descripción de ellas.

Referencias cruzadas

Es la forma ideal para crear libros a ser impresos ya que nos da la posibilidad de automáticamente insertar cosas como el número de página en la cual el objeto enlazado se encuentra, el número o nombre del capítulo, etcétera; pero también es útil al exportar en pdf ya que da enlaces vivos.

Bajo Insertar → Campos → Otros → pestaña Referencias cruzadas tenemos a nuestra disposición varias opciones, según sea el contenido de nuestro documento:

  • Encabezados
  • Párrafos numerados
  • Los «títulos» agregados a las imágenes o tablas
  • Las secuencias numéricas creadas (por ejemplo, al numerar ecuaciones con el autotexto núm)

Al seleccionar una categoría y un ítem de la misma, podemos decidir de insertar diferentes informaciones para ese elemento, como ser

  • El número de página en el que se encuentra
  • El número/nombre del capítulo
  • Una copia del texto original de la referencia
  • Si el elemento se encuentra «encima» o «debajo» de la posición en la cual la referencia es insertada

Una forma rápida de acceder a este menú de referencias cruzadas es gracias a la barra de herramientas Insertar, la cual puede activarse en Ver → Barra de herramientas.

La única limitación de las referencias cruzadas es que el texto que insertan es un campo, lo cual significa que no podemos editarlo «selectivamente». Por ejemplo, si hacemos una referencia cruzada a un encabezado con un nombre largo podremos darle formato al título completo, pero no a una sola palabra del mismo ya que el campo no puede ser editado, debe utilizarse completo.

Usar referencias cruzadas es quizás la forma más simple de conectar distintas partes de un mismo documento (si bien son también útiles cuando se trabaja con documentos maestros), pero no es la única.

Hiperenlaces

Si seleccionamos una porción de texto (o incluso un objeto como una imagen) y vamos al menú Insertar → Hiperenlace (también se accede desde el botón Hiperenlace de la barra de herramientas Estándar) se abre un diálogo que permite insertar hiperenlaces a cualquier cosa, ya sea una dirección web, otro documento de nuestro sistema o bien un elemento (encabezado, objetos Math, imágenes…) dentro del mismo documento.

Bajo «Destino en el documento» tenemos un botón que nos abre un diálogo semejante al Navegador donde tenemos una lista de todos los elementos importantes del documento: objetos, encabezados, tablas… Seleccionando el objeto correspondiente y presionando Aplicar, el texto (u objeto) seleccionado se convertirá en un hiperenlace al elemento que hemos tomado de la lista.

Una forma veloz de insertar este tipo de hiperenlaces es a través del Navegador (se abre con F5): si éste está configurado para «Insertar como hiperenlace» será suficiente «arrastrar» el elemento de interés desde el navegador al documento para que el hiperenlace sea creado automáticamente.

[Como siempre que hablamos de Writer, tienen más información sobre el Navegador en mi libro… 😉 ]

Es importante notar que si bien para «seguir» un hiperenlace en Writer es necesario hacer Ctrl+Clic, al exportar a pdf el hiperenlace funcionará tal y como los navegadores de internet nos han acostumbrado.

Quienes quieran cambiar este comportamiento del Ctrl+Clic a solamente Clic, pueden hacerlo en Herramientas → Opciones → OpenOffice.org/LibreOffice → Seguridad → Opciones → Opciones de seguridad.

Palabras finales

Los hiperenlaces, a diferencia de las referencias cruzadas no dan información extra: no nos proporcionan el número de página en el que se encuentra el elemento enlazado, no nos permiten citar automáticamente el texto del encabezado o del «título» de una imagen… pero tienen la ventaja de que pueden ser editados en absoluta libertad: los hiperenlaces son una propiedad del carácter por lo que el texto desde el cual parte la referencia puede ser modificado a voluntad, no solo para dar formato sino para agregar o quitar partes del mismo.

Cada una de las formas aquí mencionadas tiene una utilidad, por lo que queda a discreción del lector cuál usar en su caso particular: cada documento es un mundo y no existe algo que sea válido en todas las situaciones.

Lo importante es tener alternativas, y como hemos visto las alternativas existen.

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