Fotografía digital en Linux, 6

Sexta entrega del «curso» de fotografía digital en Linux.

Última entrega de las «bases teóricas». Los dos próximos artículos hablarán sobre Linux… ¡es una promesa!

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¿8 o 16 bits?

To 8 bits or to 16 bits? Ah!, there’s the rub! For on those bits of depth, which details may come?

Bien, basta de bromas literarias. La pregunta es válida: dado que monitores e impresoras trabajan a 8 bits por canal, ¿es realmente necesario trabajar a 16 bits?

En Internet encontrarán acaloradas discusiones donde gente sostiene vehementemente ambas posiciones… pero como siempre, la respuesta correcta es: depende.

Si la iluminación de nuestra imagen es uniforme, el contraste no es un problema y solo nos interesará el color: bajo estas circunstancias 8 bits podrían ser más que suficientes.

Pero si nuestra imagen tiene grandes contrastes podríamos querer procesarla para «amplificar» las partes oscuras ganando detalles: en estas circunstancias trabajar con 16 bits podría ser la única solución.

Ya hablaremos más sobre cómo «amplificar» selectivamente el señal de una imagen cuando hagamos un ejemplo práctico de procesado de imagen desde el archivo RAW hasta el final, pero podemos anticipar aquí el siguiente detalle: es posible aplicar un factor de amplificación que dependa de la intensidad del punto que estamos amplificando.

Para simplificar al máximo posible el razonamiento supongamos que tenemos una imagen no con 212 niveles, sino con 23 = 8 niveles las cuales debemos pasar o a 22 = 4 o a 24 = 16 para procesar, yendo a 22 = 4 al final del proceso. Consideremos también dos regiones adyacentes de la imagen de igual color y con un valor bajo, pero diferente, de intensidad: ambas regiones están representadas por las dos columnas marcadas con «Original» en el siguiente dibujo (clic para agrandar):

Como puede verse de la imagen, si pasamos del Original a la conversión de 4 niveles ambas regiones son «redondeadas» a la misma intensidad, por lo que no podremos distinguir entre ellas aún si las amplificamos. En cambio, si primero pasamos a 16 niveles, luego amplificamos y solo finalmente vamos a los 4 niveles, las regiones serán claramente distinguibles.

Es decir, trabajar con un mayor número de niveles durante la edición nos permitirá «recuperar» detalles que de otra forma se perderían.

Claro está que en ocasiones perder detalles puede ser correcto, como por ejemplo en un retrato donde es importante hacer que quien ve la fotografía no se distraiga con el fondo… pero en otras aplicaciones podría dar más valor a nuestras fotografías. ¿Cuándo? Pues dejo esta respuesta a la creatividad de cada artista…

Esta es la última entrega de la parte «teórica». En los dos artículos que seguirán se dará una breve revisión de qué puede hacerse con todo esto en Linux.

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