Tecnología militar en la Tierra Media

Más allá de lo que nos proponen las versiones fílmicas y los artistas que la han ilustrado, en la Tierra Media no existe una sola referencia a armaduras de placas, ballestas u otras tecnologías militares más avanzadas.

No, lo que ve Sam cuando el sureño cae cerca de él en Ithilien no es una armadura de placas: si leen con atención (y sobre todo si leen la versión original en inglés) verán que la descripción de los atavíos del guerrero es más cercana a una lorica segmentata romana que a otra cosa… y sí, la lorica segmentata es un tipo de armadura, como lo es la cota de malla, como lo es una simple chaqueta de lino rellena de algodón: simplemente no es una armadura de placas. El principal sistema de defensa corporal utilizado en el oeste de la Tierra Media es la cota de malla.

Y no, la referencia a los «arcos de acero» de los Númenóreans que se lee en Cuentos inconclusos no puede considerarse como la descripción de una ballesta, por claros motivos que veremos más abajo…

Por lo tanto nos encontramos ante una historia que se expande por varios milenios en la que las mejores armas y técnicas fueron desarrolladas mayormente durante la primer edad.

En la Tierra media no hay progreso en el campo militar ni en ninguna otra ciencia técnica. De hecho la mayor parte del tiempo puede hablarse de retroceso en esos campos…

Exploremos un poco las razones de todo esto.

La necesidad es la madre de la inventiva

Muchos lectores de Tolkien tienen la impresión de que la historia de la Tierra Media está llena de acontecimientos catastróficos, guerras inmensas y despliegues incomparables de poder y de armas…

Pues bien, esa impresión está completamente equivocada.

Ciertamente las imponentes batallas de la primer edad, la caída de Numenor y la guerra de la última alianza son acontecimientos importantes… pero están separados los unos de los otros por siglos, cuando no por milenios. Si comparamos la historia de la Tierra Media con la historia de Europa en los últimos dos mil años veremos que la Tierra Media era un lugar relativamente tranquilo.

Incluso la larga tensión que se da entre Gondor y Mordor al final de la tercer edad no pudo ser propicia a un avance armamentístico, siendo sus enfrentamientos más bien escaramuzas aisladas: una suerte de «guerra de guerrillas».

Por lo tanto no es necesario apelar a un «sentido romántico» de parte de Tolkien para justificar el estancamiento o incluso el retroceso de la tecnología militar: si las batallas llegan cada tanto, con fuerza, sí, pero no con frecuencia, no existe una verdadera necesidad para buscar sucesores de una tecnología probada que funciona perfectamente. Especialmente si consideramos quienes luchaban en esas guerras…

Guerreros de élite, o del porqué no existen ballestas en la Tierra Media

Mucha gente piensa que las ballestas reemplazaron a los arcos y flechas en las guerras europeas porque eran un arma superior. Pues bien, lamento hacer caer el mito pero las razones del «triunfo» (discutible, o en todo caso lento) de la ballesta son puramente económicas.

Un arquero bretón bien entrenado podía utilizar su long bow para disparar flechas con altísima precisión a distancias mucho mayores que las logradas por la mejor de las ballestas.

Las flechas lanzadas por las ballestas eran pesadas y cortas, lo que las volvía sumamente inestables en su vuelo: tanto el alcance como la precisión se veían severamente afectadas por este hecho.

Un arquero bretón bien entrenado podía lanzar muchas más flechas en un dado tiempo que un ballestero bien entrenado, incluso cuando este último contaba con un ayudante que le pasaba ballestas ya cargadas.

Pero lograr un arquero bretón bien entrenado llevaba muchos años de trabajo arduo y continuo, un entrenamiento cotidiano que solo alguien con tiempo libre (digamos, un noble) se podía permitir, mientras que entrenar un ballestero era algo que se lograba en un par de días.

Además, un long bow era un arma sumamente costosa que debía realizarse cuidadosamente con maderas de gran calidad por artesanos bien preparados: incluso las flechas del long bow eran costosas ya que debían ser perfectamente rectas y bien balanceadas. Por contrapartida una ballesta se podía construir rápidamente con los materiales más económicos disponibles…

La gente que lucha en las guerras tolkianas no es gente pobre: es de esperarse entonces que muchos de ellos tuvieran un entrenamiento militar desde la juventud. En estas condiciones es lógico que las armas elegidas sean espadas refinadas, costosas cotas de malla y arcos bien hechos con sus flechas perfectas.

Los «arcos de acero» no pueden ser ballestas ya que no tiene sentido que un Numenorean use un arma de tan baja calidad: eran simplemente arcos de grandes prestaciones donde la madera había sido sustituida por el acero.

Eso sí, la ballesta hubiera sido un arma perfecta para los orcos… pero incluso entre ellos no hay referencias a este tipo de armamento.

El único «avance» militar se da durante la guerra del anillo y provino de Saruman quien en el abismo de Helm intentó utilizar la pólvora como arma de ataque.

  1. #1 por karlggest el 24 diciembre, 2011 - 1:18

    No sé si conoces la obra “El Último Anillo” de Kiril Yeskov (Alamut, 2008) pero además de un modo curioso de ver la Guerra del Anillo trata muchas cuestiones, ésta de las ballestas/arcos incluidas.

    Salud!!

    • #2 por elpinguinotolkiano el 24 diciembre, 2011 - 2:08

      Gracias por el comentario. Pues la verdad que no, no lo conocía… ¡pasará ahora a mi lista de libros por leer!
      Un saludo

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