Buscando la coherencia

Este artículo parte del recuerdo de una conversación que tuve hace tiempo sobre la «validez» (palabra usada por mi interlocutor) de los géneros literarios. Profundizar lo dicho en aquel entonces es el objetivo de estas líneas.

Este particular interlocutor desdeñaba la literatura de ciencia ficción por considerarla «alejada de la realidad», dándole mayor peso a las construcciones «realistas» (sic) y a las históricas.

Nunca logré obtener de esta persona un argumento claro del porqué las literaturas más «cercanas a la realidad» eran superiores a las otras. Por mi parte creo que si bien en la moderna literatura de ciencia ficción, tal y como se la encuentra en librerías y salas de cine, existen muchas cosas desdeñables el género en sí no es culpable de ellas: escritores de pobre prosa, argumentos trillados y exageradamente simples, consideraciones sociales absurdas, psicologías esquemáticas, contradicciones en el desarrollo… estos son los verdaderos culpables de que la mayor parte de la literatura que suele llamarse de ciencia ficción sea de baja calidad, no el hecho de intentar adivinar el futuro como un camino para explicar el presente.

No existe un género literario que pueda vanagloriarse de ser «realista»: incluso las más meticulosas reconstrucciones históricas deben fingir diálogos y situaciones, imaginar humores y gestos, miradas y silencios.

Toda obra literaria es un universo falso que busca la aceptación del lector. No importa si el tal universo es de ciencia ficción o está lleno de diálogos «realistas», si intenta una reconstrucción histórica meticulosa o se pierde en la fantasía más descarada: ninguna consideración lo hará más (o menos) real.

Algunos pueden considerar un mérito el que unos pocos de estos universos fantasma sean reconocibles por los habitantes de este otro universo que consideramos real, pero esto es una simple cuestión de afinidad que está en el lector, no en la obra. Confundir esta afinidad personal con una justificación de superioridad literaria es un error de concepto muy profundo. Convertir ese error de concepto en un culto es un acto casi criminal.

Más allá del hecho claro de que algunos géneros como la ciencia ficción, la fantasía, el policial… suelen estar frecuentados por autores en busca de suceso comercial y no literario, de gente exageradamente promocionada que no merece la fama que han comprado, considero absurdo el decidir a priori que un género literario es superior a otro.

Después de todo ha existido un Lem, un Tolkien, un Chesterton.

Lo que diferencia la buena literatura de la mala no es el tipo de universos fantasma que estas describen sino la complejidad y la coherencia que esos universos muestren: los universos literarios deben respetar sus propias leyes tal y como lo hace el universo real por lo que una contradicción es (debería ser) tan inaceptable como un objeto que «cae hacia arriba» en nuestra realidad. Respetar las leyes universales es fundamental para la integridad de todo universo, sea este real o literario: que el conjunto de leyes sea diferente para los distintos universos nada significa.

Dante imaginó un viaje al infierno para hablarnos de los males de la Tierra y su imaginación se extendió hacia un purgatorio y un paraíso igualmente imaginarios para decirnos que a pesar de esos males existe aún esperanza.

Muchas veces las obras más alejadas de la realidad son las que mejor la representan.

Anuncios

  1. #1 por ANGELUS-Ruy el 22 enero, 2012 - 4:07

    He leído sólo el primer párrafo, pero con eso me bastaría para argumentar encontra de tu interlocutor en dos sentidos:

    1: toda novela parte de un proceso de ficcionalización, así que habrá que ver qué es lo que él considera real, porque por de pronto, cualquier cosa escrita en un papel con una voluntad de estilo, y queriendo ser literatura, ya es una mentira muy gorda en el sentido en el que tu interlocutor decía, pues la ficcionalización es crear algo, dale el parecido a lo que quieras, a nuestro mundo o a otro, que será igual de falso.

    2: muy relacionado con lo anterior, el concepto de validez no se puede usar así como así, para mí la validez es ahora mismo aquello que es genuino, así que en ese sentido para mí la literatura más válida es la que es más literatura, y a la literatura no la hace su parecido, a pesar de ser una falsedad, con la realidad, sino su carácter literario, cuente lo que cuente y se parezca a lo que se parezca.

    Bien, espero que se entienda lo que digo. La conclusión final es la siguiente: decir que porque una novela trate de un mundo diferente al nuestro no es válido no es más que una falacia, y por tanto despreciable dicha opinión.

    Mañana, a una hora decente, leeré el artículo completo.

    Saludos.

  2. #2 por ANGELUS-Ruy el 22 enero, 2012 - 13:44

    Acabo de ver que lo que yo decía es lo que tú dices en tu artículo.

    Y estoy contigo sin remilgos.

    Me he dado cuenta que eres Americano, jaja, desde la Edad MEdia no había visto el uso de “suceso” para referirse a “éxito” en castellano/español, y creo que sólo en Hispanoamérica se usa así aún.

    Un saludo.

    • #3 por elpinguinotolkiano el 22 enero, 2012 - 21:19

      ¡Epa! No sabía que la palabra «suceso» ya no tenía «éxito» en España… 🙂

      Pues sí, he pasado algunas décadas de mi vida como satélite de la ciudad de Buenos Aires, en Argentina. Y para completar las contaminaciones lingüísticas por estos momentos estoy viviendo en Italia donde «esito» no es éxito (que se dice «successo») sino «resultado»… ¡Mi vida es una confusión continua! 😉

      Saludos

A %d blogueros les gusta esto: