Sobre las «odiseas espaciales» de A. C. Clarke

Generalmente, cuando nos enfrentamos a una serie de libros por un único autor, todos ellos con títulos semejantes, esperamos un firme hilo conductor que guíe el relato para formar un todo coherente. Esto no sucede con las «odiseas espaciales» de A. C. Clarke: los cuatro libros son notablemente diferentes entre sí, llegando incluso a la brutal contradicción. Intentemos entonces, sin «destapar el final» de las historias, un repaso de esta extraña saga que insiste en no ser tal.

2001

La primera de las odiseas tiene un origen bastante peculiar. Como el propio Clarke cuenta en las notas preliminares de ediciones más modernas (tengo en mis manos una edición en inglés de Orbit del 1998, reimpresa en el 2000), cuando Stanley Kubrick lo llamó para crear la «proverbialmente buena película de ciencia ficción» ni siquiera existía una idea de la cual comenzar. Finalmente y tomando como tenue base dos cuentos de Clarke, The Sentinel y Encounter in the Dawn, Clarke y Kubrick comenzaron a construir esta piedra angular tanto del cine como de la literatura de ciencia ficción.

Sobre la película existe ya una magnífica entrada del blog «la fórmula del lápiz», por lo que no hablaré directamente de ella.

Lo más importante que debe notarse sobre la gestación del libro es su estrecha relación con la película, ya que ambos crecieron simultáneamente: al parecer Kubrick se dio cuenta de la escasa tolerancia de Clarke para labores aburridas (según dicen, dar forma a un guión es una labor especialmente aburrida) por lo que le permitió dejar volar su imaginación en la creación de una novela de la cual luego derivar el guión, algo que ningún director había consentido antes y que al parecer ningún otro consintió después. Aunque sobre el final, y como sería de esperar en una obra tan compleja que tiene que cumplir con una estricta agenda de publicación, novela y guión terminaron desarrollándose simultáneamente. En palabras del propio Clarke

This is more or less the way it worked out, though towards the end, novel and screenplay were being written simultaneously, with feedback in both directions. Thus I rewrote some sections after seeing the movie rushes—a rather expensive method of literary creation, which few other authors can have enjoyed. Thought I am not sure if ‘enjoyed’ is the right word.

A. C. Clarke: Back to 2001

Esta es aproximadamente la forma en la cual funcionaba, si bien sobre el final novela y guión fueron escritos simultáneamente, con realimentación en ambas direcciones. Por tanto reescribí algunas secciones luego de ver los primeros cortes de la película… una forma bastante costosa de creación literaria que pocos autores pueden disfrutar. Si bien no estoy seguro de que la palabra «disfrutar» sea correcta.

Esto hace que las semejanzas entre película y libro sean mayores de lo normal, pero tampoco exime a ambos de estar separados por notables diferencias: el destino final de la Discovery en el libro es Japeto, una luna de Saturno, mientras que la película se detiene en Júpiter; la transferencia de la consciencia de Bowman al «Hijo de las estrellas» se da en sentidos opuestos en libro y película (en el libro, un retroceso hasta el inicio para luego partir en un nuevo «molde»; en la película, un avance hasta el final que permite un renacimiento), etcétera.

Paradójicamente, son estas diferencias las que permitirán a Clarke dar, muchos años después, el segundo paso en su serie de odiseas.

2010

For more than a decade after publication of the novel (July 1968) I indignantly denied that any sequel was possible, or that I had the slightest intention of writing one. But the brilliant success of the Voyager missions changed my mind

A. C. Clarke: Back to 2001

Por más de una década luego de la publicación de la novela (julio de 1968) negué con indignación que cualquier secuela fuera posible, o que yo tuviera la menor intensión de escribir una. Pero el éxito brillante de las misiones Voyager me hicieron cambiar de idea

Other thanks are due to: Senor Jorge Luiz Calife of Rio de Janeiro, for a letter which started me thinking seriously about a possible sequel (after I’d said for years that one was clearly impossible).

A.C. Clarke: Los agradecimientos al final de 2010: Odyssey Two.

Otros agradecimientos a: Senor Jorge Luiz Calife de Rio de Janeiro, por una carta que me puso a pensar seriamente sobre una posible secuela (luego de haber dicho por años que esto era claramente imposible).

Y aquí nos enfrentamos a uno de los saltos literarios más extraños que conozco: el libro 2010 no es continuación del libro 2001, sino de la película.

Este salto da a Clarke la posibilidad de crear una historia que de otra forma hubiera sido imposible ya que Júpiter es un protagonista más apropiado que Saturno para esta continuación, pero al mismo tiempo le impone problemas de los que no siempre logró salir tan airoso. Un ejemplo de esto es el momento en el que se recuerda la ya mencionada secuencia donde Bowman se transforma en «el hijo de las estrellas»: en 2010 esta escena se convirtió en un no tan digerible ir y venir que mezcla lo mostrado en la película con lo contado en el libro (en ese orden).

Tampoco me parece muy «correcta» la participación activa de Heywood Floyd en esta continuación, entre otros detalles en los cuales no entraré.

Pero estos «problemas» no logran altera la imponente historia que se construye en el libro, los paisajes que este describe, la profundidad que alcanza el experimento del Monolito. En esta historia se tiene no ya «ingeniería planetaria» sino directamente «ingeniería estelar» en magnífica escala.

El inagotable poder de la imaginación de A. C. Clarke.

Como curiosidad que cae bien dentro de esta madriguera de un pingüino tolkiano, comentar que Clarke compara en este libro los paisajes de Io, la volcánica luna de Júpiter, con Mordor.

Existe una película basada en este libro, pero no me parece lo suficientemente buena como para merecer consideración.

2061 y 3001

Pongo las dos últimas «odiseas» en la misma entrada por una simple razón: no están ni por asomo al nivel de las dos primeras.

2061 entra completamente en conflicto con el final de 2010 y 3001 entra completamente en conflicto con el final de 2061. Se cambian fechas, características de personajes, se dan apariciones no muy razonables y desapariciones sorprendentes de gente/entes que no deberían estar allí o haberse perdido, cosas declaradas como «imposibles» en 2010 suceden sin problemas en 2061, etcétera.

El lector curioso puede leer ambos libros sin mayores disgustos, ciertamente no puede decirse que sean libros malos, pero se han alejado ya tanto de la historia original que deben considerarse como obras independientes. De hecho, por momentos hasta cuesta imaginar que son del mismo autor.

En fin, que en mi opinión es mejor olvidarse de las últimas dos «odiseas».

Recomendación final

Para aquellos que no conozca aún estas historias, mi recomendación es realizar el siguiente recorrido

  1. Leer 2001, preferentemente en idioma original (el inglés de Clarke no es muy difícil de seguir)
  2. Ver 2001, no importa en qué idioma (casi no hay diálogos)
  3. Leer 2010, preferentemente en el idioma original
  4. Buscar otro libro: Childhood’s End o The Fountains of Paradise son dos grandes libros de Clarke, aunque no estaría mal el considerar otros autores como Stanisław Lem, por ejemplo.

Es un camino que vale la pena transitar.

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  1. #1 por antolomagico el 4 septiembre, 2014 - 21:27

    Leí 2061, pero no sabía de la existencia de 3001. Ya, por curiosidad, tendré que leerlo.

    • #2 por elpinguinotolkiano el 4 septiembre, 2014 - 21:47

      Si es por curiosidad, va bien 😉
      Eso sí, respira profundo y prepárate para varios cambios en la historia. Si no existieran los anteriores, 3001 estaría bastante bien… pero como los anteriores existen…

      Saludos

  2. #3 por Karl García Gestido el 5 septiembre, 2014 - 12:35

    Hola.

    Es el propio Clarke el que dice que considerar a las cuatro como una “serie” es, cuando menos, un poco apresurado. El cita algo así como (disculpa a mi memoria y a la traducción al castellano): “comparten situaciones y personajes, pero no necesariamente en el mismo universo” XD

    Por lo demás, EMHO los dos últimos están bastante bien, pero dejan la sensación de que la historia que contaban los dos primeros (bueno, las dos historias xdd) daba mucho más de sí y que los dos últimos son algo así como relatos de una historia central, anécdotas.

    Supuestamente, la excusa para 2010 eran los Voyager y para 2061 el Haley; no recuerdo la excusa para 3001 xdd

    Salud!!

    • #4 por elpinguinotolkiano el 5 septiembre, 2014 - 13:06

      Quizás la excusa para 3001 fue un insistente editor 😆

      Saludos

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