Estamos en casa…

Star Wars es seguramente una de las sagas más sangrientas de la historia del cine. Piénselo bien: ya en su primer entrega (lo que hoy, desafortunadamente, es el cuarto episodio) un entero planeta, con toda su población, su historia y su biósfera, es completamente destruido en un único golpe de la «estrella de la muerte».

Ni siquiera Schwarzenegger puede igualar esto.

La primera vez que vemos a Obi Wan haciendo uso de su sable de luz (nunca traduciré lightsaber como «espada láser»), el venerable maestro yedi corta el brazo de un díscolo personaje secundario y todos alrededor quedan muy tranquilos como si nada hubiera sucedido. También tenemos a Han y a Luke festejando repetidamente la destrucción de naves imperiales sin remordimiento alguno por la segura muerte de sus pilotos. Los stormtroopers, a pesar de una armadura corporal completa, caen como moscas ante el primer disparo en prácticamente cada escena…

No es entonces de extrañar el ver a un ya mayor Han Solo (a Chewbacca no se le nota la edad) que luego de una serie de escenas apocalípticas y de acción dice a su peludo y armado compañero, con una sonrisa bien lejana de la inocencia, «Chewie, estamos en casa».

Pero estoy divagando.

El pasado miércoles, en una convención para fanáticos aficionados de Star Wars se presentó el segundo teaser trailer del episodio 7, The force awakens.

Si bien más «informativo» que el anterior, nada veo en él que sorprenda… más bien es una confirmación de previas sospechas que en realidad casi resultaban obviedades.

La voz de Luke abre el juego, retomando lo que en la tercer entrega (lo que hoy es el sexto episodio) le dijo a Leia: «La Fuerza es muy poderosa en mi familia. Mi padre la tiene. Yo la tengo. Mi hermana la tiene», agregando luego un «Tu también la tienes».

¿Quizás un hijo de Leia iniciándose como padawan? ¿Alguien realmente se sorprendería que así fuera?

Nada de sorpresas, un teaser trailer no es para dar sorpresas.

Viejos escenarios aún más envejecidos, viejos personajes a los cuales el tiempo ha dejado una marca clara (menos a Chewie, que ni canas tiene) y nuevos personajes que seguramente tomarán el relevo de los ya conocidos.

Y es que en algún momento Harrison Ford tendrá que dejar de hacer el héroe de acción…

Nunca fui ni seré un fanático de Star Wars… lo cual es una gran ventaja. Y es que no tener expectativas por esta nueva película no solo me ahorrará una posible desilusión: tampoco me veré obligado a tener que justificar lo injustificable si algo no me gusta. Este «episodio 7» promete ser lo que fueron en su momento los tres episodios originales (lo que no fueron las tres «precuelas»): una historia simple de seguir, con buenos de verdad y malos bien definidos que logra despertar el niño asombrado que todo espectador lleva dentro. Y eso está muy bien, que no todo en el cine tiene que ser «profundo» y «para pensar», a veces también viene bien apagar un poco el cerebro y dejarse llevar por las imágenes.

Además, siento curiosidad de saber qué hace allí Max Von Sydow


En el caso de que alguien no lo hubiera visto ya:

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