No está muerto quien pelea, pero ¿hay alguien peleando? El estado de AOO

NOTA: Hace ya varios meses que le estoy dando vueltas a este artículo, sin saber siquiera cómo comenzarlo. Un correo de mi gran amigo Mauricio, quien ha tomado las riendas del foro en español cuando yo me alejé, me dio el empujón que faltaba. Lo que sigue es una larga reflexión personal acerca de un tema complejo sobre el cual no tengo respuestas.


Sobre la pregunta del título, sí, hay alguien peleando, y no, no soy yo, al menos ya no. Pero vayamos por partes.

¿Debería importarme?

Por supuesto. Incluso si te has tatuado el logo de «the document foundation» sobre el pecho y no desperdicias oportunidad de hablar bien de LibO aún cuando nadie quiera oírte deberías darte cuenta de que a nadie le importan tus tatuajes o tu elocuencia: lo que la gente quiere es abrir sin problemas un archivo de hace cinco años y que ese archivo y el que crea ahora se abran sin problemas en diez años en cualquier programa corriendo en cualquier plataforma, quiere compartir archivos con otros, quiere mostrarse «profesional» aún cuando no lo sea. Pero esto solo es posible con un formato de archivos que sea un estándar abierto y a disposición de todos, un estándar que pueda ser interpretado por cualquier programa y que sea interpretado por muchos programas, no por uno solo. Si es con AOO, LibO, Calligra u otro engendro es algo que a nadie debería interesarle: toda la apuesta para mantener la libertad de nuestros documentos está en que el formato de archivos ODF sea fuerte y esa fuerza se logrará mantener solo si se tienen varias implementaciones válidas.

Un «vendor lock-in» de código abierto puede parecer mejor que uno cerrado, pero eso no quiere decir que sea completamente bueno. Lector, si eres de esos que desean la «muerte» de AOO deja por un momento de mirarte el ombligo y piensa en las consecuencias de que uno de los proyectos FOSS más famosos de la historia fracase. La diversidad no solo es buena, la diversidad es esencial: sin diversidad no hay evolución.

Un poco de historia

Rumores sobre la «muerte» del proyecto OpenOffice se suceden sin solución de continuidad desde que Oracle compró Sun en 2010, por lo que no son una novedad. Sobre la veracidad de estos rumores, pues la situación ha cambiado mucho (y muchas veces) en estos años: al principio eran fundados, luego, al pasar a la fundación Apache y por al menos un par de años, la actividad fue frenética hasta, quizás, la liberación de la versión 4.0 por lo que los rumores en esa época eran absurdas mentiras, ahora… entre de la liberación de AOO 4.0 y 4.1 algo sucedió y el proyecto comenzó a estancarse en forma cada vez más clara por lo que en estos momentos los rumores son fundados otra vez, casi tanto, si no más, que en el 2010.

La última oleada de artículos sobre la mala salud de AOO parte quizás de este análisis (en inglés):

Development activity in LibreOffice and OpenOffice

Este artículo fue seguido de otros que no citaré aquí (no es necesario), los cuales fueron a su vez traducidos no siempre en forma feliz y que por lo tanto tampoco citaré (no vale la pena).

Sobre el artículo original no hay mucho que pueda decirse: todos los datos son correctos. Es suficiente ver cómo la lista de correo de desarrollo pasó de más de 80 mensajes diarios (con picos de más de cien) en el 2012 para caer por debajo de la decena (con varios mínimos de uno) en el 2015… Sí, en febrero se dieron unos «picos» de unos cuarenta mensajes diarios, pero eso en realidad se debió a otro problema del cual hablaré más abajo.

¿Qué pasó?

Hace unos años dije:

Jürgen Schmidt se ofreció como «release manager» para coordinar las varias tareas previas a la liberación oficial […] pero si él por algún motivo decidiera no ofrecerse a esa tarea ningún problema: alguien más tomaría las riendas.

Pues bien, Jürgen dejó su cargo como release manager (RM) el dos de octubre pasado, hace más de siete meses y nadie parece interesado en reemplazarlo: sin RM una nueva versión es simplemente imposible y esa es una de las razones por las cuales AOO 4.1.2 (que debería traer binarios «firmados» para windows y OSX además de varias correcciones de error) se encuentra hoy más lejos de lo que parecía el año pasado.

Alguien que siga estas páginas podría preguntarse si esta situación que resulta hoy tan evidente no habrá comenzado mucho antes, o incluso si no será en parte responsable del «cansancio» que me llevó a abandonar el proyecto hace más de un año y medio. Ya sea que tengas estas inquietudes o no, estimado lector, la respuesta a ambas preguntas es sí.

No sería correcto que entrara en detalles ya que muchas de estas cosas se discutieron (y es que eran discusiones con nombre y apellido… ya se sabe, la cuestión de la privacy) en la lista de correo privada del proyecto, pero debo decir que se dieron en estos años varias situaciones que requerían una acción inmediata de la comisión directiva (el PMC) y que terminaron en… nada. Algunos de estos problemas eran, en mi opinión, graves, pero el proyecto como un todo no fue capaz de reaccionar.

Es decir, sé que un par de personas intentaron «mediar» en alguno de estos problemas, pero el proyecto como un todo parecía mantener una actitud del tipo «si no lo miramos, quizás se arregle solo», actitud que tuvo serias consecuencias como, por ejemplo, el que la wiki y los foros estuvieran con «mantenimiento mínimo» por más de un año (es suficiente explorar los reportes del proyecto a la fundación Apache donde pequeñas variantes de la frase «The OpenOffice custom infrastructure (wiki, forum) is still in a “minimal maintenance” mode» comienzan en octubre de 2013 y toman todo el 2014…).

Traté de hacer notar que esta excesiva pasividad era mala, pero no lo logré… o quizás sí, pero igual no se dieron respuestas. En un momento lancé una clara acusación a todo el equipo al decir «el proyecto se ha mostrado incapaz de reaccionar ante un problema real», ante lo cual obtuve solo una respuesta con un esperanzador «la próxima vez seremos capaces». Pues bien, unos meses más tarde esa «próxima vez» llegó y nuevamente no fue enfrentada por el grupo (sí por algunos individuos, pero eso no sirve), por lo que luego de meditarlo profundamente y no sin pena decidí retirarme.

La vida es complicada y no es posible hacer que todos sean felices: siempre que se toma una decisión alguien quedará fuera. Cuando el PMC decidió no decidir, yo me sentí fuera.

¿Culpables?

Todos (incluyéndome) y ninguno a la vez: Las relaciones humanas son complejas, para ser suaves, por lo que no es raro que se den problemas de todo tipo. Quizás el «apache way» con sus vagas reglas explícitas y sus rígidas reglas no escritas solo sea útil para grupos cerrados y no muy grandes de programadores y no funcione tan bien para comunidades de usuarios grandes y complejas como la heredada de OpenOffice. De hecho, por mucho tiempo (en gran medida aún hoy es así) el PMC no comprendió cómo funcionan los foros de la comunidad, llegando por momentos a reacciones absurdas.

Al menos un luchador

Tiempo después de mi partida (puedo decirlo porque él mismo lo hizo público varias veces) Jan Iversen, otro miembro del PMC renunció al mismo por motivos similares a los míos. Según sus propias palabras:

I resigned from the PMC in 2014 mainly because felt a strong disagreement with the rest of the PMC, about where we are, and how we give the project more momentum.

[Renuncié al PMC en 2014 principalmente porque sentí un fuerte desacuerdo con el resto del PMC sobre dónde estamos y cómo darle al proyecto más empuje.]

Pero hace unos meses Andrea Pescetti anunció su intención de «rotar» el cargo de chair del proyecto renunciando al mismo y llamando a elecciones para encontrar un sucesor. Luego de muchas dudas, idas y vueltas, Jan decidió presentarse y ganó… no sin dificultades: la elección tuvo que hacerse dos veces y fue el origen de esos breves «picos» de actividad en la lista de correo que mencioné antes.

Jan es una persona de un enorme empuje e infinita voluntad de hacer cosas, una persona por la cual siento un enorme respeto. ¿Será capaz de sacar el proyecto de este letargo? Pues no lo sé, la tarea es realmente monumental y no hay garantías.

Solo el tiempo dirá.

EDITO: Jan Iversen no solo terminó renunciado a su posición en el proyecto, directamente está trabajando en LibO. Dada la situación, me parece una decisión acertada.

¿Y entonces?

Ni idea. Por lo pronto, lector, si usas AOO 4.1.1 pues que no va a dejar de funcionar de hoy para mañana: tal vez dentro de muchos años cuando las pocas librerías externas de las que depende cambien ya no será posible instalarlo, pero si ahora te sirve seguirá sirviéndote por mucho tiempo. Y si no usas AOO, pues ningún problema, sigue con lo que hoy te sirve: ya dije muchas veces que LibO es un gran proyecto perfectamente válido, que no tengo problemas con el proyecto en sí ni con su producto… solo con algunos de sus dirigentes, pero eso es otra historia…

Además, AOO todavía puede recuperarse. No será fácil, pero eso no quiere decir que sea imposible.

Debo admitir que la posibilidad de tener nuevamente solo un paquete de oficina libre «para dominarlos a todos» me preocupa y no porque el más firme candidato al cargo sea LibO: si solo quedara un AOO impetuoso y saludable también me preocuparía. Insisto en que la diversidad aquí es fundamental para darle fuerza al estándar ODF: si como parece AOO se dirige al olvido y Calligra nunca termina de despegar, tener solo un paquete de oficina usando por defecto ODF no va a ayudarnos.

Creo que la situación general de los paquetes de oficina libres es preocupante y, siendo una pieza clave del zoo de programas que nuestras computadoras necesitan hoy día, tiene el potencial de afectar la credibilidad del software libre como un todo.

En fin, que los próximos meses serán claves para el proyecto AOO. Esperemos que al menos Calligra Suite finalmente logre despegar y que programas como Abiword y gnumeric ganen importancia, dándole riqueza a este precario ecosistema de los programas de «productividad» libres.


EDITO (Agosto de 2015): he escrito una «continuación» (menos optimista) de este artículo

You must be kidding…

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  1. #1 por luislmv85 el 19 mayo, 2015 - 2:45

    Yo creo que debería de existir más retroalimentación entre los distintos proyectos. Nutrirse unos de otros y sin prejuicios. Nada, que considero que el ir cada uno a su bola, no beneficia a nadie.
    Diversidad sí pero con unidad. Parece una paradoja, pero no lo es tanto si te detienes a pensar un poco en el tema.
    Saludos

    • #2 por elpinguinotolkiano el 20 mayo, 2015 - 9:07

      ¡Completamente de acuerdo! De hecho, esa es una de las razones por las que no puedo «digerir» a ciertos dirigentes de LibO que desde el principio han tenido una actitud agresiva (sí, del lado de AOO también alguno hay que le gusta el conflicto verbal, pero tampoco me llevo bien con ese😄 )

      Saludos

      • #3 por luislmv85 el 21 mayo, 2015 - 23:22

        Es una verdadera lástima. Y es que no se dan cuenta que con esa actitud generan mucho daño a todo el ecosistema, incluyendo al software que pretenden impulsar.
        Saludos

  1. You must be kiddin… | El pingüino tolkiano
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