Una de romanos (en realidad dos)

Desde hace ya varios años distintos conocidos han insistido una y otra vez en que tenía que leer a Manfredi: que los libros son buenos/entretenidos/interesantes/<ponga un adjetivo positivo aquí>.

Uno de los argumentos más comunes con los que me han atacado incentivado ha sido siempre «y además puedes leerlo en idioma original», lo cual es cierto: dado que desde hace doce años vivo en Italia tengo una cierta fluidez con la «lengua del Dante».

El problema está en que siempre he sentido gran desconfianza en los «best sellers» y este señor ha ganado dei bei quattrini con sus muchas novelas, lo cual me generaba sospechas.

Antes de que alguien proteste recordándole a este pingüino tolkiano que «el señor de los anillos» es un best-seller a escala mundial, tengo dos cosas para decir en mi defensa:

  1. Tolkien no fue precisamente un autor prolífico

  2. Conocí sus libros hace casi treinta años, en una época sin Internet y donde uno llegaba a un nuevo autor cuando un amigo le prestaba un libro: me llevó literalmente años el saber que Tolkien era famoso…

Pero volvamos a Manfredi y sus romanos. Tanto me hablaron sobre este autor que (quizás para que finalmente cambiaran de tema) pasando yo un día por una librería vi en oferta un volumen con tres de sus novelas: los idus de marzo (Idi di marzo), el imperio de los dragones (L’impero dei draghi) y la última legión (L’ultima legione).

Pasaron todavía algunos meses antes de decidirme a abrir el libro. Finalmente, he aquí mis impresiones.

Sobre el primer relato, la palabra que vino a mi mente al terminarlo fue innecesario. Luego llegó la construcción oportunidad desperdiciada. En fin, que me dejó un tanto indiferente.

Parecería que mientras paseaba los dedos por el teclado de su computadora, el autor estaba imaginándose con avidez a un productor de Hollywood que venía a ofrecerle un grueso cheque con el cual financiar un film épico de acción (algo que, hasta donde sé, afortunadamente no ha sucedido). De hecho, una mitad de la historia sucede en los caminos del imperio, centrándose en la urgencia del protagonista de llegar a destino «antes de que sea tarde» y a pesar del clima adverso y de los malos de turno que quieren detenerlo. La otra mitad de la historia sucede en Roma, con un juego casi de película (mala) de espionaje donde algunos tratan de averiguar algo que al parecer era sabido por todos menos por los afectados.

¿Por cuál motivo Publio Sestio tuvo que alejarse tantos kilómetros para convencerse de algo que en Roma todos parecían saber, aceptando sin discusión en aquellos lejanos parajes un rumor tan poco claro como el que circulaba en su ciudad de origen de que «algo grave estaba por suceder»? Realmente no tiene sentido.

La historia al menos hubiera dado para una reflexión sobre los personajes principales (Julio Cesar, Cleopatra, Antonio, Bruto…), pero solo ofrece esquemas de esos personajes: realmente no me creo mucho ni que Bruto fuera tan idealista (y por momentos, tonto) ni que Cesar fuera tan moderno en su forma de pensar…

Pero bueno, al menos el relato es fácil de seguir y las páginas se pasan con agilidad. Es una lectura aceptable, pero nada del otro mundo.

Luego comencé con «el imperio de los dragones» y ahí sí que la cosa fue diferente: un completo desastre.

En realidad la obra empieza bien: el «rey de los reyes», Shapur I de Persia, engaña y captura al emperador Valeriano en lo que seguramente fue la humillación más grande sufrida por Roma en toda su historia. El relato acompaña entonces a los prisioneros (entre ellos, claro está, el protagonista real de la historia: Marco Metello Aquila) a través de varias vicisitudes como la muerte del emperador (cremación exprés incluida), una fuga imposible y… ¡un viaje hacia China!

La historia hubiera sido sumamente interesante de no ser porque el autor parece olvidarse de su formación académica y, a medida que avanza en el relato, se prodiga en disparates de calibre cada vez mayor, con guerreros chinos que «vuelan» con alas de seda, combaten realizando acrobacias proezas que el propio Bruce Lee consideraría exageradas y con un personaje que (¡ahhhhhh!) salva la vida de otro concentrándose y absorbiendo a distancia parte del golpe que lo habría matado…

Ni hablar del momento en el cual uno de los personajes hace la vertical sosteniéndose solo con el dedo índice de una mano… por fortuna la escena pasa rápidamente, que casi tiro el libro al piso y comienzo a saltarle encima.

Me encantan las novelas históricas (ya que estamos con Roma, si pueden encontrarla no dejen pasar Galla Placidia, de Lidia Storoni Mazzolani) y disfruto enormemente de las historias de fantasía bien escritas, pero en fin, que o escribes un libro de fantasía o una novela histórica, las dos cosas simultáneamente no cuadran.

Esta vez la palabra «innecesario» no corresponde: la idea de base (un romano del tercer siglo visitando la lejana tierra de la seda) es realmente interesante, pero la frase oportunidad desperdiciada sí se aplica, sobre todo si dicha con un cierto enojo.

El libro chorrea misticismo mal entendido, personajes chatos y por momentos contradictorios y «golpes de escena» que solo sorprenden (cuando lo hacen, que uno de los principales está más que cantado) porque en realidad son tan absurdos que nadie en su sano juicio podría esperarlos.

Muchos me han dicho que el mejor libro de Manfredi es el que me quedaría por leer, la última legión, pero a decir verdad no me han quedado muchas fuerzas para comenzarlo. Un fallo en mi búsqueda del dao, seguramente.

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  1. #1 por Mauricio Baeza el 14 septiembre, 2015 - 21:24

    más que de los bet-sellers, yo desconfío dependiendo de quien me lo recomienda… tengo mi lista de “conocidos” que en cuanto me recomiendan algo se que NO debo comprarlo, mucho menos leerlo… jejeje

    • #2 por elpinguinotolkiano el 14 septiembre, 2015 - 23:03

      Y sí, hay que tener dos listas: la de autores y la de «críticos literarios» 😉

  2. #3 por pingüinillo el 15 septiembre, 2015 - 17:59

    Un alto responsable de mi empresa, antes de entrar a una reunión, me recomendó al autor. Decía que eran novelas históricamente correctas, pero muy amenas. Como no había oído hablar de él, me apunté el nombre y le dije que le echaría un ojo (lo que es obligatorio si te lo recomienda “un jefe”).
    Cuando llegué a casa, busqué reseñas en internet, llegando enseguida a una sinopsis de el imperio de los dragones. Leí algunas de las tonterías místicas que cuentas en tu post y decidí no pasar de ahí.
    Tiempo después en otra reunión, el alto responsable antes mencionado me preguntó si había tenido la oportunidad de leerlo y le dije que sí, pero que no me había interesado mucho. Me preguntó si no me interesaba la historia, que se aprendía mucho, pero antes de mi respuesta tuvimos que entrar a la reunión y me libré de buscar excusas baratas para no herir su escasa inteligencia.

    • #4 por elpinguinotolkiano el 15 septiembre, 2015 - 23:21

      El jefe siempre tiene la razón, especialmente cuando no la tiene 😉

      Recuerdo una viñeta de un humorista argentino llamado Fontanarrosa en la que su personaje emblemático, Inodoro Pereyra, decía «con la verdad no temo ni ofendo, con la mentira zafo y sobrevivo» 😄

      (en Argentina, Uruguay y vecindarios relacionados, «zafar» significa «Desentenderse, librarse de un compromiso o de una obligación» 😉 )

    • #5 por Mauricio Baeza el 17 septiembre, 2015 - 21:15

      Por acá en México se dice -el que sabe, sabe, y el que no es jefe-…

  3. #6 por karlggest el 17 septiembre, 2015 - 1:21

    Hola.

    Yo sí creo que el género histórico cuadra bien con la fantasía o la ciencia ficción si se hace bien. De hecho, desde Homero hasta Twain ha sido bastante habitual.

    Por poner un ejemplo concreto, a mí me gustó mucho el Ciclo Barroco de Neal Stephenson.

    En mi opinión, simplemente se trata del motivo que lleva a hacer dicha mezcla. ¿Es necesario o simplemente se trata de crear una superobra de acción como las que están tan de moda?

    Y sí, hay bestsellers que son grandes obras. Recordad que el autor más vendido aun debe de seguir siendo Dickens.

    Salud!!

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