Porque la tradición lo manda

El ser humano es un animal de costumbres, decía mi abuela a cada rato.

Ya está terminando diciembre por lo que este pingüino se toma la tradicional pausa de reuniones, brindis, chocolate caliente y esas cosas que se hacen para las fiestas.

Ahora que me acuerdo, tengo que cambiarle la pila a la balanza… En fin. Cierro el artículo con una foto «de estación»:

La Piazza Volta, en la ciudad de Como, iluminada para las fiestas

¡Nos leemos en enero!