El navegador Falkon: lo bueno, lo malo y lo más o menos

Una de las cosas que me ha facilitado la actualización a Leap 15.0 (además de tener TeXLive 2017) es instalar con total comodidad Falkon, el nuevo navegador de internet del proyecto KDE, en su versión 3.0.1.

Falkon nace cuando el proyecto Qupzilla entra, en agosto del 2017, en la comunidad KDE.

Actualmente basado en QtWebEngine y con varias ideas tomadas de Firefox, Falkon es un muy buen navegador de internet con varios puntos a favor… y algún que otro en contra: dependiendo de las necesidades del usuario, puede ser un magnífico navegador… o no. Veamos qué nos ofrece, en lo bueno y en lo malo.

Primeros pasos

Luego de instalar el programa con YaST2 (desde el repositorio KDE:Extra) me encontré con que la configuración por defecto era un tanto… incorrecta. Por ejemplo, tenía la configuración del proxy en «manual», pero con un proxy vacío, con lo cual no navegaba. En las preferencias del programa, bajo Navegación → Configuración proxy hay que seleccionar «Configuración proxy del sistema».

Otra cosa que fallaba era la página de inicio y la de las nuevas pestañas, que todavía apuntaban a qupzilla y que por lo tanto no funcionaban. También en la configuración del sistema, bajo General, hay que reemplazar «qupzilla» por «falkon» donde sea necesario.

Traté de importar los marcadores de Firefox, pero el asistente no lograba encontrarlos por lo que primero los exporté como html desde Firefox y luego los leí en Falkon. Solo fue cuestión de mover marcadores de aquí para allá para dejar todo en orden rápidamente.

No compararé el consumo de recursos ya que esa es una tarea que no resulta tan simple como pudiera parecer: tanto Firefox como Falkon trabajan con «hilos», separando cada pestaña en diferentes procesos, además de utilizar muchísimas librerías externas por lo que saber quién  consume más es una tarea para la cual no tengo la suficiente paciencia.

Lo malo

Para alguien que, como este pingüino, suele escribir en tres idiomas, dos de los cuales son parecidos, y que además en un manazas del teclado un buen corrector ortográfico resulta esencial. Y un buen corrector ortográfico es justamente algo que Falkon no ofrece.

El problema no es tanto del navegador, sino del motor que utiliza: QtWebEngine no ofrece muchas opciones. Existen pocos diccionarios disponibles y no es posible cambiar de uno al otro: el sistema usa todos los diccionarios activados simultáneamente, lo cual puede resultar problemático cuando una palabra mal escrita en castellano resulta ser correcta en italiano o viceversa.

Lo más o menos

No existe, como en Firefox, la opción de abrir todos los enlaces de una carpeta en distintas pestañas: hay que abrir los enlaces uno por uno.

Una pequeña incomodidad: si se tienen carpetas en la barra de marcadores, mover el cursor de una carpeta «extendida» a otra no hace nada: hay que hacer clic cada vez.

En muchas páginas da errores de certificados SSL, pero igual permite navegar sin problemas.

Lo bueno

En la captura de pantalla de más arriba se ven varias cosas realmente cómodas que pueden activarse en las preferencias del programa, bajo Extensiones: Los «iconos de la barra de tareas» y el «gestor de pestañas».

Los «iconos de la barra de tareas» agregan funciones útiles como el zoom (todavía no me acostumbro a escribir zum), el estado de red y otras opciones, mientras que el «gestor de pestañas» hace justamente eso, gestionar las pestañas abiertas permitiéndonos pasar de una a otra, cerrarlas o moverlas, incluso entre distintas instancias del mismo programa: exacto, si tenemos dos instancias de Falkon abiertas podemos pasar una pestaña de una instancia a la otra utilizando el gestor de pestañas.

Las fuentes de algunos (pocos) sitios que visito suelen verse bastante mal en Firefox, pero Falkon las muestra perfectamente. Como comparación, veamos el blog Conexión causal tanto en Firefox (izquierda) como en Falkon (derecha).

En Linux puede utilizar las notificaciones del sistema, por ejemplo para avisar que una descarga ha terminado.

Es posible utilizar gestores de descarga externos.

Es increíblemente sencillo el crear nuevos «motores de búsqueda»: con un clic derecho sobre cualquier caja de búsqueda en cualquier sitio

podemos crear un nuevo «motor»

que será ofrecido cuando escribamos algo en la barra de direcciones.

En fin, que el programa es realmente flexible, configurable y funciona bastante bien. Digo, al menos en mis pruebas no me ha dado problemas.

Conclusión

Si lograran superar las limitaciones del corrector ortográfico creo que sería mi navegador predefinido, pero por el momento seguiré utilizando Firefox.

Eso sí, esta entrada la he escrito desde Falkon 😉

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