KDE-Plasma: Agregar una plantilla al menú «Crear nuevo»

Cuando hacemos clic derecho en Dolphin, tenemos la opción «Crear nuevo» lo que nos permite crear una carpeta, un archivo de texto, enlace a aplicación, etcétera. Hoy veremos cómo agregar una nueva entrada a ese menú.

Usaré como ejemplo el crear un documento Writer con una plantilla definida por nosotros.

Primero, claramente, tenemos que crear nuestra plantilla. Tienen cierto libro por allí que explica cómo hacer estas cosas por lo que no entraré en esos detalles. Supongamos que la hemos guardado como

/home/USER/Plantillas/Mi Plantilla Writer.ott

Ahora tenemos que dirigirnos a

~/.local/share/templates

Si la carpeta templates no existe dentro de share (en openSUSE no existe) simplemente la creamos. Ya saben, clic derecho 😉

Allí dentro creamos un archivo de texto con extensión .desktop, por ejemplo Nuevo-Writer.desktop y en él escribimos algo como lo siguiente

[Desktop Entry]
Name=Documento Writer.odt
Comment=Nombre del documento
Type=Link
URL=/home/USER/Plantillas/Mi Plantilla Writer.ott
Icon=application-vnd.oasis.opendocument.text

Name será el nombre propuesto para el nuevo documento mientras que Comment el título del menú que aparece al crearlo. Type sirve para decir que estamos enlazando a un archivo (Link), URL da la dirección a la plantilla mientras que Icon apunta a un icono para el archivo .desktop que estamos creando: aquí he utilizado el tipo mime correspondiente al ejemplo.

Posiblemente tendremos que cerrar todas las ventanas de Dolphin y volver a abrirlas para que la entrada del menú esté disponible, pero nada más.

Como ven, eso es todo, luego de aceptar tendremos un archivo nuevo creado a partir de la plantilla elegida, listo para ser abierto y editado.


La información para este artículo ha sido reconstruida a partir de artículos viejos para versiones anteriores de KDE como este. Fue necesario un poco de prueba y error para descubrir dónde van las cosas en Plasma 5, pero aquí estamos.

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El navegador Falkon: lo bueno, lo malo y lo más o menos

Una de las cosas que me ha facilitado la actualización a Leap 15.0 (además de tener TeXLive 2017) es instalar con total comodidad Falkon, el nuevo navegador de internet del proyecto KDE, en su versión 3.0.1.

Falkon nace cuando el proyecto Qupzilla entra, en agosto del 2017, en la comunidad KDE.

Actualmente basado en QtWebEngine y con varias ideas tomadas de Firefox, Falkon es un muy buen navegador de internet con varios puntos a favor… y algún que otro en contra: dependiendo de las necesidades del usuario, puede ser un magnífico navegador… o no. Veamos qué nos ofrece, en lo bueno y en lo malo.

Primeros pasos

Luego de instalar el programa con YaST2 (desde el repositorio KDE:Extra) me encontré con que la configuración por defecto era un tanto… incorrecta. Por ejemplo, tenía la configuración del proxy en «manual», pero con un proxy vacío, con lo cual no navegaba. En las preferencias del programa, bajo Navegación → Configuración proxy hay que seleccionar «Configuración proxy del sistema».

Otra cosa que fallaba era la página de inicio y la de las nuevas pestañas, que todavía apuntaban a qupzilla y que por lo tanto no funcionaban. También en la configuración del sistema, bajo General, hay que reemplazar «qupzilla» por «falkon» donde sea necesario.

Traté de importar los marcadores de Firefox, pero el asistente no lograba encontrarlos por lo que primero los exporté como html desde Firefox y luego los leí en Falkon. Solo fue cuestión de mover marcadores de aquí para allá para dejar todo en orden rápidamente.

No compararé el consumo de recursos ya que esa es una tarea que no resulta tan simple como pudiera parecer: tanto Firefox como Falkon trabajan con «hilos», separando cada pestaña en diferentes procesos, además de utilizar muchísimas librerías externas por lo que saber quién  consume más es una tarea para la cual no tengo la suficiente paciencia.

Lo malo

Para alguien que, como este pingüino, suele escribir en tres idiomas, dos de los cuales son parecidos, y que además en un manazas del teclado un buen corrector ortográfico resulta esencial. Y un buen corrector ortográfico es justamente algo que Falkon no ofrece.

El problema no es tanto del navegador, sino del motor que utiliza: QtWebEngine no ofrece muchas opciones. Existen pocos diccionarios disponibles y no es posible cambiar de uno al otro: el sistema usa todos los diccionarios activados simultáneamente, lo cual puede resultar problemático cuando una palabra mal escrita en castellano resulta ser correcta en italiano o viceversa.

Lo más o menos

No existe, como en Firefox, la opción de abrir todos los enlaces de una carpeta en distintas pestañas: hay que abrir los enlaces uno por uno.

Una pequeña incomodidad: si se tienen carpetas en la barra de marcadores, mover el cursor de una carpeta «extendida» a otra no hace nada: hay que hacer clic cada vez.

En muchas páginas da errores de certificados SSL, pero igual permite navegar sin problemas.

Lo bueno

En la captura de pantalla de más arriba se ven varias cosas realmente cómodas que pueden activarse en las preferencias del programa, bajo Extensiones: Los «iconos de la barra de tareas» y el «gestor de pestañas».

Los «iconos de la barra de tareas» agregan funciones útiles como el zoom (todavía no me acostumbro a escribir zum), el estado de red y otras opciones, mientras que el «gestor de pestañas» hace justamente eso, gestionar las pestañas abiertas permitiéndonos pasar de una a otra, cerrarlas o moverlas, incluso entre distintas instancias del mismo programa: exacto, si tenemos dos instancias de Falkon abiertas podemos pasar una pestaña de una instancia a la otra utilizando el gestor de pestañas.

Las fuentes de algunos (pocos) sitios que visito suelen verse bastante mal en Firefox, pero Falkon las muestra perfectamente. Como comparación, veamos el blog Conexión causal tanto en Firefox (izquierda) como en Falkon (derecha).

En Linux puede utilizar las notificaciones del sistema, por ejemplo para avisar que una descarga ha terminado.

Es posible utilizar gestores de descarga externos.

Es increíblemente sencillo el crear nuevos «motores de búsqueda»: con un clic derecho sobre cualquier caja de búsqueda en cualquier sitio

podemos crear un nuevo «motor»

que será ofrecido cuando escribamos algo en la barra de direcciones.

En fin, que el programa es realmente flexible, configurable y funciona bastante bien. Digo, al menos en mis pruebas no me ha dado problemas.

Conclusión

Si lograran superar las limitaciones del corrector ortográfico creo que sería mi navegador predefinido, pero por el momento seguiré utilizando Firefox.

Eso sí, esta entrada la he escrito desde Falkon 😉

Este pingüino ya está en Leap 15.0…

… luego de pasar un par de «sustos».

Apliqué el mismo método que comenté en su momento para una actualización anterior, pero esta vez no salió todo al primer intento ya que se presentaron dos problemas serios: para el primero necesité (y encontré) la ayuda de la magnífica comunidad del camaleón, mientras que para resolver el segundo fue necesaria una pequeña dosis de creatividad. Veamos qué pasó.

El primer problema fue el más serio de todos: terminado el «zypper dup», cuando entré en la sesión de mi usuario, pues que no tenía internet. El sistema podía ver el router e interaccionar con él, pero no podía pasar de él.

Larga historia hecha corta, el problema estaba en que durante la actualización NetworkManager generó un archivo de configuración corrupto que causaba problemas con los DNS. La solución, como administrador, fue borrar completamente el archivo /etc/resolv.conf para luego regenerarlo con

netconfig -f update

y finalmente reiniciar la conexión con

systemctl restart NetworkManager

¡Gracias a los usuarios Maex de los foros en castellano y wolfi323 de los foros en inglés de openSUSE! Más información sobre el problema aquí (en castellano) y aquí (en inglés).

El segundo problema era con LibreOffice: cualquier acción como abrir un archivo o simplemente dirigirse a Herramientas → Opciones hacía que el programa se cayera sin remedio, haciendo que fuera imposible el utilizarlo.

La solución la encontré mediante prueba, error, pensamiento lateral y casualidad. Y es que la actualización dejó archivos de la instalación anterior sin eliminar, pero que ahora no pertenecían a ningún rpm por lo que desinstalar LibreOffice no los eliminaba  e instalarlo de nuevo no los sobrescribía, dejando una instalación corrupta que no funcionaba.

Para resolver el problema primero desinstalé completamente LibreOffice, luego abrí konsole y escribí

whereis libreoffice

… ¡y me dio un resultado! A pesar de haber desinstalado todo seguía teniendo las carpetas /usr/lib64/libreoffice y /usr/share/libreoffice con varios archivos dentro, por lo que lancé Dolphin como administrador y las borré así, a lo bestia. Luego volví a instalar LibreOffice y ahora todo funciona correctamente.

Y eso es todo. Resueltos los problemas, Leap 15.0 funciona ya magníficamente.

Como «yapa», un truco: mejorar el tiempo de encendido del sistema para aquellos que, como yo y como tantos otros, usen ext4 como sistema de archivos en lugar de btrfs

OpenSUSE 15 se demora en el arranque enormemente y tengo Ext4 como sistema de ficheros: Fácil solución

Este útil artículo lo encontré gracias al amigo Victorhck que lo comentó en Mastodon.

Ahora sí, todo listo.

El tema de iconos «Karasa Jaga» para el escritorio Plasma

La semana pasada hablé de un tema de iconos para LibreOffice basado en Oxygen y comenté que también existía una versión para el escritorio Plasma (bueno, también puede usarse en gnome, pero ya saben, soy marcadamente KDEero). Hoy presentaré una pequeña guía sobre cómo instalar este tema (no está disponible en KDE Store) y mostraré un poco cómo se ve.

El proyecto ofrece unos guiones en Perl para instalar y desinstalar el tema globalmente en el sistema, pero si solo queremos instalarlo para nuestro usuario no son necesarios. Nos dirigimos entonces a la página del proyecto en GitHub

Karasa Jaga Icon Theme

y le damos al botón «Clone or Download», eligiendo de descargar el zip. Terminada la descarga del archivo, lo descomprimimos, lo cual nos dará una carpeta de nombre karasa-jaga-icon-theme-master: entrando en ella tenemos que copiar la carpeta

/ruta-a-la-carpeta/karasa-jaga-icon-theme-master/build/Karasa-Jaga/

a

~/.local/share/icons/

Luego vamos a la configuración de Plasma y bajo iconos elegimos el nuevo tema

Después de tanto tiempo usando iconos «planos» y prácticamente monocromáticos, Karasa Jaga puede darnos un shock. De hecho he de admitir que el ataque de nostalgia me duró solo unos días: en el escritorio ya estoy nuevamente con Briza. Pero por ahora lo mantengo en LibO: extrañamente allí «se siente bien».

LibreOffice y el escritorio Plasma

Buena noticia: El proyecto LibreOffice está desarrollando un plug-in para que su librería gráfica (VCL) pueda integrarse con Qt5 y el escritorio Plasma.

Mala noticia: A juzgar por la cantidad de veces que la palabra «broken» aparece en la propuesta del próximo GSoC, falta mucho para que esa nueva interfaz resulte mínimamente utilizable.

En estos momentos, al lanzarlo desde un escritorio Plasma LibreOffice se abre por defecto con el ya arcaico y más que problemático plug-in para VCL de kde4. Dependiendo de la configuración del sistema (combinación de tarjeta gráfica, controladores, versión del sistema gráfico) el resultado de esto puede ir desde tener problemas con el refresco de pantalla a sufrir una experiencia realmente frustrante con elementos de la interfaz que no se ven, partes de la página que se sobreponen, pérdida de los límites de texto y los bordes de secciones… en fin, un lío.

¿Solución? Pues utilizar el plug-in para GTK3, que luego de un tortuoso inicio finalmente a partir de la versión 6 funciona más que bien.

En openSUSE Leap esto implica instalar el paquete libreoffice-gtk3 y desinstalar libreoffice-kde4.

Nota: en cada actualización de LibreOffice el paquete libreoffice-kde4 vuelve a instalarse, por lo que también es aconsejable marcarlo como «tabú» en YaST2 para que quede completamente bloqueado.

Y sí, hay que soportar el menú para seleccionar archivos de GTK3 que no es precisamente una belleza, pero al menos podemos hacerlo más pasable con un clic derecho en algún elemento de la lista y seleccionando que ordene las carpetas antes que los archivos

En serio, ¿a quién se le ocurre poner por defecto una configuración en la que las carpetas se mezclan con los archivos? Pero bueno, que ese problema es de GTK3, no de LibreOffice, por lo que mejor me dejo de divagar.

La selección se mantendrá entre sesiones.

Si en nuestro escritorio Plasma vamos a la configuración del sistema y en «estilo de las aplicaciones» seleccionamos un tema apropiado (yo tengo Briza para todo: Plasma, GTK2 y GTK3) LibreOffice se verá decentemente bien, y como para muestra basta un botón repito aquí una captura de pantalla de una entrada anterior

Las contradicciones de esta vida: la mejor forma de utilizar LibreOffice en KDE/Plasma es seleccionar las librerías de gnome/GTK.

Nota: El «scrolling» en LibO usando dos dedos sobre el touchpad puede ser realmente incontrolable, especialmente en modalidad «previsualización de impresión». Para poder sobrevivir a este problema, en las preferencias de Plasma bajo «Estilo de elementos gráficos de aplicaciones de GNOME/GTK», conviene seleccionar en «al hacer clic izquierdo en la barra de desplazamiento» la opción «Ir a la posición del cursor del ratón». De esta forma podremos «tomar» la barra de desplazamiento y realizar movimientos suaves.

En fin, que se sobrevive.

El lector de noticias QuiteRSS

Por motivos que quedarán claros a la brevedad, actualizar a openSUSE 42.3 significó para mi entre otras cosas la triste decisión de abandonar Akregator.

Akregator siempre resultó un tanto «limitado», lo sé, y presentaba algunas «dificultades» (a.k.a bugs) con el icono de la bandeja del sistema que hacían que a veces no resultara fácil el distinguir el número de artículos sin leer, entre otros asuntos gráficos. Pero para mi era suficiente. En el paso de las versiones para KDE 4 a la nueva para Plasma 5, Akregator ha resuelto todos estos problemas… pero con una táctica un tanto discutible: ha eliminado toda información en el icono.

La lógica es clara: eliminar la información sobre el icono resuelve de un plumazo todos los errores de presentación de información sobre el icono, ¿verdad?

O sea, está bien que mis exigencias para un programa del estilo sean mínimas, pero digo, eliminar completamente el único indicio de que hay artículos nuevos sin leer, pues que ya ha sido demasiado.

Y es por esto que decidí probar otras opciones. Ahora mismo estoy utilizando QuiteRSS, un lector de noticias escrito en Qt5 y que es mucho más potente que Akregator, a pesar de que superficialmente puedan parecer similares.

La lista de feeds todavía es work in progress

Una de las mejores características de QuiteRSS es su sistema de notificaciones. No solo vemos en el icono de la bandeja del sistema si tenemos artículos sin leer y cuántos, también podemos acceder a ellos desde la notificación misma, abrirlos en un navegador externo, navegar la lista, borrar artículos o incluso marcarlos como leídos (en forma individual o todos en bloque) sin necesidad de abrir la ventana principal del programa

El punto verde a la izquierda de cada entrada marca el artículo como leído, la cruz a la derecha lo borra definitivamente mientras que el globo abre el artículo en el navegador predefinido (claramente, con un clic en el título se abre en QuiteRSS). También es posible marcar todos los nuevos artículos como leídos o navegar la lista (si hay más de una página) con los botones de abajo a la derecha.

Eso sí, las opciones por defecto del programa no son precisamente las mejores por lo que resulta conveniente revisar la configuración, a la que se accede ya sea desde el menú contextual en el icono de la bandeja del sistema, el menú principal o la tecla F8.

Entre las opciones que conviene modificar está la transparencia de las notificaciones que resulta absurdamente alta

Originalmente estaba en 60%, lo cual era un disparate. Para la captura probé en 20% y finalmente me quedé con el 10%… en cualquier momento pongo la transparencia en 0%…

Eso y quitar el sonido de la notificación, claramente.

Una cosa con la que tuve un poco de problemas al principio fue la actualización automática de los feeds: al principio no funcionaba, a pesar de tener configurada la actualización automática en las preferencias generales del programa. Luego noté que la actualización automática puede configurarse para cada canal separadamente y que esa sí funciona

En fin, dejo al lector interesado el explorar todo lo que ofrece el programa.

La única «pega», y solo por decir algo, es que su tema de iconos no cuadra con el resto del escritorio Plasma. No he encontrado un modo de cambiarlo, por lo que si tienes una sugerencia, lector, aquí abajo están disponibles los comentarios 😉

Un último detalle sobre el uso del programa en el escritorio Plasma: el icono estará oculto por defecto, por lo que hay que entrar en las Preferencias de la bandeja del sistema y ajustar la visibilidad para que esté siempre visible. Que después de todo la idea era tener todo siempre a la vista.

openSUSE: actualizar la distribución por internet

Tengo que admitirlo: soy un maestro en el arte de procrastinar. Esto ha significado que mi actualización de openSUSE Leap 42.2 a 42.3 sucedió exactamente un día después de la fecha en la que la más antigua alcanzó el end of life.

Sí, me llevó seis meses el juntar las ganas necesarias para actualizar la distribución… pero bueno, ya está, y debo decir que si bien fue in extremis el proceso ha resultado placentero y libre de problemas.

En fin, que he aquí los detalles, para recordarlos la próxima vez (solo será cuestión de cambiar los números de versión).

openSUSE ahora soporta oficialmente la actualización por internet y por buenas razones: la experiencia es infinitamente superior a lo que era hace solo un par de años, y eso que ya en aquel entonces no era tan mala.

Para una guía extremadamente cautelosa sobre cómo realizar esta actualización pueden consultar esta página. Yo tomé una vía un tanto más «agresiva», por lo que si eres un poco aventurero sigue leyendo.

En general se recomienda borrar todos los repositorios extras, dejando solo OSS y Updates, antes de realizar el infame zypper dup para, solo al final de la actualización, volver a configurar lo que sea necesario. Pero yo decidí no seguir este prudente consejo: fui adelante con todos mis repositorios, así a lo bestia, y no tuve problemas de ningún tipo.

Lo que hice fue lo siguiente:

  1. Abrir YaST2 e ir a Instalar / desinstalar software.
  2. Paquete → Todos los paquetes → Actualizar si hay una versión disponible para actualizar 42.2.
  3. Actualizado el sistema, recorrer la lista de paquetes instalados que puede verse en la pestaña Repositorios → @System (si la pestaña no está visible, es posible activarla con el menú Ver). La idea es localizar cualquier paquete cuyo número de versión esté en rojo y resolver el problema que ese color representa: si bien se da mucho menos que en versiones anteriores de openSUSE, cada tanto algún paquete (especialmente de Packman) queda huérfano o con una versión equivocada, por lo que conviene corregirlo antes de la actualización de sistema.
  4. Opcional (¡si bien hay que hacerlo periódicamente!): buscar en YaST2 todo lo relacionado con el kernel y «purgar» los kernels viejos. Por algún motivo openSUSE no borra los kernel antiguos cuando los actualiza, por lo que van acumulándose.
  5. Configuración → Repositorios y, por cada repositorio configurado (¡no hay que olvidar ninguno!) editarlo para cambiar cada instancia de «42.2» por «42.3» (o, si lees esto en el futuro, las versiones que correspondan). Por ejemplo, pasar de
  6. Es aquí donde tomé distancia de las recomendaciones normales para este procedimiento: todo el mundo aconseja borrar los repositorios excepto los oficiales, pero como comenté antes yo los dejé activos a todos (que en mi caso suman 21: packman, firefox, libreoffice 5.4, KDE extra, science, publishing…), cada uno con su prioridad bien configurada (recuerden: un número más pequeño implica mayor prioridad)
  7. Cuando terminé de editar todos los repositorios, cerré todas las aplicaciones y abrí una terminar virtual, pero de las de verdad: konsole o gnome-terminal son emuladores de terminal y si la sesión gráfica se cae, también esas terminales virtuales. En sistemas Linux siempre tenemos disponibles por defecto 6 terminales virtuales verdaderas a las cuales se accede con los atajos de teclado Ctrl-Alt-F1 a F6 (Ctrl-Alt-F7 nos devuelve a la sesión gráfica).
  8. En esta terminal virtual (yo elegí la primera) me registré como administrador (usuario, root), escribí zypper dup, Intro y dejé que el programa hiciera su trabajo.
  9. Tuve que aceptar un par de licencias y no mucho más: solo esperar. Zypper buscó todos los paquetes respetando correctamente la prioridad de cada repositorio (yo tengo a packman con 70, KDE-extra, publishing y libreoffice con 80, los otros repositorios no oficiales con 90 y los de base con 99), resolvió por si solo todas las dependencias, descargó por si solo todos los paquetes y los instaló sin protestar y sin problemas.
  10. Cuando todo terminó (le llevó par de horas) reinicié la máquina con
    • reboot

Listo.

ACTUALIZACIÓN: luego de publicar este artículo, LibreOffice 5.4 llegó al repositorio normal de actualizaciones por lo que el repositorio de LibO lo he eliminado.

Cuando hice algo como esto a mediados del 2015 luego tuve que corregir una pila de paquetes que quedaron mal instalados, pero ahora no: como dije antes las prioridades fueron respetadas, no tuve que reconfigurar nada y todo se instaló sin problemas. Solo tuve que corregir una cosa al final

Un único paquete había quedado huérfano, y era de packman 😉

En fin, que el paso al próximo Leap seguramente lo haré de la misma forma. Solo espero lograrlo antes de que esta versión llegue al end of life

Aunque, conociéndome, lo veo difícil.