Este pingüino estuvo en el podcast de KDE España

El lunes 17 de junio 2019 participé del podcast de KDE España, hablando de literatura y de las herramientas para escribir y dar formato que nos ofrece el software libre. Si tienes dos horas libres, la charla ha sido muy interesante.

KDE y software para el arte IV: literatura


Edito: ahora es posible descargar/ver el programa desde archive.org

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Estrenando portatil linuxero: TUXEDO-Book-BC1507

Pues aquí estoy, escribiendo desde mi nuevo TUXEDO-Book-BC1507. En el artículo de hoy cuento mis impresiones luego de unos días de uso, cómo fue el proceso de compra, qué está bien e incluso alguna que otra crítica, que tampoco hay que insultar a los dioses con la perfección humana.

TUXEDO Computers es una compañía alemana que construye «a medida» portátiles linuxeros. De hecho, si quieres el windoze ese te lo tienes que pagar aparte. Si te la apañas con el teclado inglés o el alemán, ¡hasta puedes pedir tu portátil con un pingüino en la tecla META!

Pero yo quería teclado en castellano por lo que… en fin, la ventanita. Ya lo dije, no hay que insultar a los dioses.

La compra ha sido sumamente placentera. A diferencia de otras compañías que ofrecen portátiles linuxeros, TUXEDO te da todas las posibilidades a la hora de pagar: no solo tarjeta de crédito, sino también paypal, transferencia bancaria, lo que se te ocurra. De hecho, yo pagué con una transferencia SEPA. Pones la orden en la página, te envían las coordenadas bancarias y desde que se registra el pago en cinco días hábiles ya te están tocando el timbre con exactamente lo que has pedido: ¡arman cada portátil en el momento!

Eso sí, el correo de confirmación de que ya estaba todo en marcha vino en alemán… un traspié, imagino.

Las líneas «imponen respeto» y la construcción se ve sólida. A pesar de no tener un chasis en aluminio se mantiene fresca, el ventilador casi no se siente y la salida de aire está ingeniosamente colocada hacia atrás en lugar de hacia un lado (o incluso hacia abajo) como en la mayoría de las portátiles. La batería rinde muy bien: estoy escribiendo esta entrada sin cargar, con el wifi y todo apunta a más de 4 horas de autonomía. Es importante notar que la bios tiene una opción llamada FlexiCharger que permite decir que el sistema deje de cargar cuando llega a un cierto porcentaje (por ejemplo, 90 %), por lo que en principio no es necesario quitar la batería cuando se trabaja mucho tiempo en una posición fija y con cargador, solo hay que habilitar esta opción. Además de venir con exactamente lo que el cliente pide, todos los componentes están a solo un destornillador de distancia: nada de memorias soldadas o cosas así, todo es accesible, todo puede repararse o sustituirse, ¡hasta viene con tornillos de repuesto!

El teclado es cómodo y «silencioso»: no hay traqueteo e incluso las teclas del touchpad (¡las tiene!) casi no hacen ruido.Además es retroiluminado con led y la iluminación se puede regular fácilmente. Si quisiera hacer una pequeña crítica aquí, podría decir que un poco de esta iluminación «se escapa» por los bordes de las teclas, no va solo a través de los símbolos en ellas, pero es algo realmente menor y si se usa una iluminación baja no molesta.

¿Única pega? dicen de darte un sistema preinstalado a tu elección, pero en realidad cargan un «net-install». Eso para mí ha sido un pequeño inconveniente: por una parte el net install que colocaron no era del Leap 15.1 final, sino del beta, y por otro se dio una pequeña catástrofe regional donde el internet de esta zona se cayó para todos justo el día en el que llegó el paquete, por lo que no había red con la cual terminar la instalación…

Pero ningún problema: había encargado también un lector/escritor de DVD externo (el modelo no tiene uno interno) por lo que con él «quemé» desde la otra máquina el instalador de openSUSE Leap 15.1 en un DVD-RW, arranqué la nueva máquina desde el mismo DVD conectado al puerto usb (es un usb 3.1, para más datos) y en un ratito todo estaba instalado, listo para cuando regresó el internet.

Este modelo acepta hasta dos discos, uno SSD y el otro tradicional. Dado que ya me estaba cayendo (estrepitosamente) del presupuesto, me quedé solo con un disco tradicional de 1 T y en cambio opté por más RAM (16 gigas). El procesador en un i5 de octava generación y cuatro núcleos. Teclado español retroiluminado con led regulables, pantalla mate de 1920×1080 y 96ppp… en fin, que respecto de lo que tenía antes es un lujo. Por ahora estoy muy contento y todo funciona a la perfección.

¡Quién hubiera dicho hace 10 años que ahora tendríamos compañías como TUXEDO o Slimbook, ofreciendo productos tan bien realizados y pensados para el pingüino!


Nota: antes de que alguien lo reclame he aquí una captura de pantalla, pero todavía no estoy decidido sobre el fondo, por lo que puede cambiar

La imagen creo que la saqué hace mucho del APOD de la NASA, pero no recuerdo en qué fecha.

Decir «GNU/Linux» también está mal

Me vino la loca idea de iniciar una sección de diatribas en este blog, un lugar desde el cual poder insultar a todo el mundo sin reservas. Aquí va la primera entrega de esta nueva misión.

¡AAAAAAL(imagina a un pingüino corriendo con una espada)AAAAAATAQUEEEEEE!


Hoy quiero aclarar dos puntos que considero importantes. Quizás mucha gente se enoje por esto, pero bueno, las cosas hay que decirlas.

La primera sorprenderá a muchos Stallmanitas por allí, pero el tema de San iGNUsio de la iglesia de emacs es (o al menos debería ser) una broma. No, en serio, el software libre no es una religión sino una metodología para producir software de calidad en una forma que beneficie tanto a los desarrolladores como a los usuarios, tratando de no dejar a nadie fuera. Y no, tampoco puede decirse que sea una filosofía como el zen, el budismo u otras cosas semejantes. Digo esto porque estoy particularmente harto de algunos partidarios del software libre tratando de «evangelizar» al resto del mundo: las licencias no son evangelios, son licencias. Tampoco puede decirse que el software libre sea «una cuestión ética» ya que la ética (o falta de ella) estará en los usuarios y desarrolladores, no en las herramientas: es el uso del objeto, no el objeto en sí, lo que puede estar sujeto a consideraciones éticas.

El segundo punto es el que da título a este artículo: es verdad, decir solo «Linux» no es correcto, pero decir solo «GNU/Linux» es aún peor.

Es posible que el señor Stallman se contente con usar bash y emacs sin servidor gráfico, pero estoy bastante seguro de que muchos usuarios de sistemas libres, incluyendo a muchos de los «extremistas» más recalcitrantes, no los utilizarían si no fuera por una interfaz gráfica medianamente accesible. Interfaz gráfica que no es parte del proyecto GNU, que se construye con un servidor gráfico con licencia MIT y un escritorio… con alguna licencia.

Pero incluso el señor Stallman tiene que conectarse a internet para publicar sus artículos, y para eso utilizará seguramente las componentes de red de su sistema operativo y un servidor web. Que yo sepa, ninguno de esos componentes es parte del proyecto GNU.

Decir simplemente Linux es una forma perezosa de decir «sistema construido sobre el kernel Linux con otras librerías y componentes», mientras que decir GNU/Linux es el acto premeditado de ignorar explícitamente todas las componentes MIT, BSD, MPL, Apache, etcétera que forman una unidad con el sistema, que lo vuelven útil.

Piénsalo un momento: quitas LibreOffice, LATEX, Firefox, Plasma o gnome, quitas todas esas cosas y te quedas con un sistema GNU/Linux «puro», ¿puedes hacer algo útil con él?, ¿verdad que no? Y no me vengas con una lista de todas las maravillosas cosas que puedes hacer con emacs, que no todo el mundo es masoquista.

Está mal el ser «solo un poco más correcto». Insisto: decir solamente «GNU/Linux» es aún más injusto que decir solo «Linux» ya que estarías explícitamente ignorando otras componentes.

En fin, llama a las cosas como quieras, que tengo edad suficiente como para saber que la gente no cambia. «Genio y figura hasta la sepultura», decía mi abuela. Solo te pido que no vengas a «evangelizarme» que ya estoy harto de esos que vienen a tocar el timbre un sábado por la mañana para darme «la buena noticia».

A quien pregunte, yo uso openSUSE Leap.


EDITO: Para un artículo con otro punto de vista sobre estos temas, consulta al amigo Victorhck

Enésima diatriba sobre “Linux vs. GNU/Linux”. Escapando del “flame”


Tranquilo, el próximo artículo será normal. Ya veremos cuándo viene la próxima diatriba. ¡Temas para protestar nunca faltan!

KDE-Plasma: Agregar una plantilla al menú «Crear nuevo»

Cuando hacemos clic derecho en Dolphin, tenemos la opción «Crear nuevo» lo que nos permite crear una carpeta, un archivo de texto, enlace a aplicación, etcétera. Hoy veremos cómo agregar una nueva entrada a ese menú.

Usaré como ejemplo el crear un documento Writer con una plantilla definida por nosotros.

Primero, claramente, tenemos que crear nuestra plantilla. Tienen cierto libro por allí que explica cómo hacer estas cosas por lo que no entraré en esos detalles. Supongamos que la hemos guardado como

/home/USER/Plantillas/Mi Plantilla Writer.ott

Ahora tenemos que dirigirnos a

~/.local/share/templates

Si la carpeta templates no existe dentro de share (en openSUSE no existe) simplemente la creamos. Ya saben, clic derecho 😉

Allí dentro creamos un archivo de texto con extensión .desktop, por ejemplo Nuevo-Writer.desktop y en él escribimos algo como lo siguiente

[Desktop Entry]
Name=Documento Writer.odt
Comment=Nombre del documento
Type=Link
URL=/home/USER/Plantillas/Mi Plantilla Writer.ott
Icon=application-vnd.oasis.opendocument.text

Name será el nombre propuesto para el nuevo documento mientras que Comment el título del menú que aparece al crearlo. Type sirve para decir que estamos enlazando a un archivo (Link), URL da la dirección a la plantilla mientras que Icon apunta a un icono para el archivo .desktop que estamos creando: aquí he utilizado el tipo mime correspondiente al ejemplo.

Posiblemente tendremos que cerrar todas las ventanas de Dolphin y volver a abrirlas para que la entrada del menú esté disponible, pero nada más.

Como ven, eso es todo, luego de aceptar tendremos un archivo nuevo creado a partir de la plantilla elegida, listo para ser abierto y editado.


La información para este artículo ha sido reconstruida a partir de artículos viejos para versiones anteriores de KDE como este. Fue necesario un poco de prueba y error para descubrir dónde van las cosas en Plasma 5, pero aquí estamos.

El navegador Falkon: lo bueno, lo malo y lo más o menos

Una de las cosas que me ha facilitado la actualización a Leap 15.0 (además de tener TeXLive 2017) es instalar con total comodidad Falkon, el nuevo navegador de internet del proyecto KDE, en su versión 3.0.1.

Falkon nace cuando el proyecto Qupzilla entra, en agosto del 2017, en la comunidad KDE.

Actualmente basado en QtWebEngine y con varias ideas tomadas de Firefox, Falkon es un muy buen navegador de internet con varios puntos a favor… y algún que otro en contra: dependiendo de las necesidades del usuario, puede ser un magnífico navegador… o no. Veamos qué nos ofrece, en lo bueno y en lo malo.

Primeros pasos

Luego de instalar el programa con YaST2 (desde el repositorio KDE:Extra) me encontré con que la configuración por defecto era un tanto… incorrecta. Por ejemplo, tenía la configuración del proxy en «manual», pero con un proxy vacío, con lo cual no navegaba. En las preferencias del programa, bajo Navegación → Configuración proxy hay que seleccionar «Configuración proxy del sistema».

Otra cosa que fallaba era la página de inicio y la de las nuevas pestañas, que todavía apuntaban a qupzilla y que por lo tanto no funcionaban. También en la configuración del sistema, bajo General, hay que reemplazar «qupzilla» por «falkon» donde sea necesario.

Traté de importar los marcadores de Firefox, pero el asistente no lograba encontrarlos por lo que primero los exporté como html desde Firefox y luego los leí en Falkon. Solo fue cuestión de mover marcadores de aquí para allá para dejar todo en orden rápidamente.

No compararé el consumo de recursos ya que esa es una tarea que no resulta tan simple como pudiera parecer: tanto Firefox como Falkon trabajan con «hilos», separando cada pestaña en diferentes procesos, además de utilizar muchísimas librerías externas por lo que saber quién  consume más es una tarea para la cual no tengo la suficiente paciencia.

Lo malo

Para alguien que, como este pingüino, suele escribir en tres idiomas, dos de los cuales son parecidos, y que además en un manazas del teclado un buen corrector ortográfico resulta esencial. Y un buen corrector ortográfico es justamente algo que Falkon no ofrece.

El problema no es tanto del navegador, sino del motor que utiliza: QtWebEngine no ofrece muchas opciones. Existen pocos diccionarios disponibles y no es posible cambiar de uno al otro: el sistema usa todos los diccionarios activados simultáneamente, lo cual puede resultar problemático cuando una palabra mal escrita en castellano resulta ser correcta en italiano o viceversa.

Lo más o menos

No existe, como en Firefox, la opción de abrir todos los enlaces de una carpeta en distintas pestañas: hay que abrir los enlaces uno por uno.

Una pequeña incomodidad: si se tienen carpetas en la barra de marcadores, mover el cursor de una carpeta «extendida» a otra no hace nada: hay que hacer clic cada vez.

En muchas páginas da errores de certificados SSL, pero igual permite navegar sin problemas.

Lo bueno

En la captura de pantalla de más arriba se ven varias cosas realmente cómodas que pueden activarse en las preferencias del programa, bajo Extensiones: Los «iconos de la barra de tareas» y el «gestor de pestañas».

Los «iconos de la barra de tareas» agregan funciones útiles como el zoom (todavía no me acostumbro a escribir zum), el estado de red y otras opciones, mientras que el «gestor de pestañas» hace justamente eso, gestionar las pestañas abiertas permitiéndonos pasar de una a otra, cerrarlas o moverlas, incluso entre distintas instancias del mismo programa: exacto, si tenemos dos instancias de Falkon abiertas podemos pasar una pestaña de una instancia a la otra utilizando el gestor de pestañas.

Las fuentes de algunos (pocos) sitios que visito suelen verse bastante mal en Firefox, pero Falkon las muestra perfectamente. Como comparación, veamos el blog Conexión causal tanto en Firefox (izquierda) como en Falkon (derecha).

En Linux puede utilizar las notificaciones del sistema, por ejemplo para avisar que una descarga ha terminado.

Es posible utilizar gestores de descarga externos.

Es increíblemente sencillo el crear nuevos «motores de búsqueda»: con un clic derecho sobre cualquier caja de búsqueda en cualquier sitio

podemos crear un nuevo «motor»

que será ofrecido cuando escribamos algo en la barra de direcciones.

En fin, que el programa es realmente flexible, configurable y funciona bastante bien. Digo, al menos en mis pruebas no me ha dado problemas.

Conclusión

Si lograran superar las limitaciones del corrector ortográfico creo que sería mi navegador predefinido, pero por el momento seguiré utilizando Firefox.

Eso sí, esta entrada la he escrito desde Falkon 😉

Este pingüino ya está en Leap 15.0…

… luego de pasar un par de «sustos».

Apliqué el mismo método que comenté en su momento para una actualización anterior, pero esta vez no salió todo al primer intento ya que se presentaron dos problemas serios: para el primero necesité (y encontré) la ayuda de la magnífica comunidad del camaleón, mientras que para resolver el segundo fue necesaria una pequeña dosis de creatividad. Veamos qué pasó.

El primer problema fue el más serio de todos: terminado el «zypper dup», cuando entré en la sesión de mi usuario, pues que no tenía internet. El sistema podía ver el router e interaccionar con él, pero no podía pasar de él.

Larga historia hecha corta, el problema estaba en que durante la actualización NetworkManager generó un archivo de configuración corrupto que causaba problemas con los DNS. La solución, como administrador, fue borrar completamente el archivo /etc/resolv.conf para luego regenerarlo con

netconfig -f update

y finalmente reiniciar la conexión con

systemctl restart NetworkManager

¡Gracias a los usuarios Maex de los foros en castellano y wolfi323 de los foros en inglés de openSUSE! Más información sobre el problema aquí (en castellano) y aquí (en inglés).

El segundo problema era con LibreOffice: cualquier acción como abrir un archivo o simplemente dirigirse a Herramientas → Opciones hacía que el programa se cayera sin remedio, haciendo que fuera imposible el utilizarlo.

La solución la encontré mediante prueba, error, pensamiento lateral y casualidad. Y es que la actualización dejó archivos de la instalación anterior sin eliminar, pero que ahora no pertenecían a ningún rpm por lo que desinstalar LibreOffice no los eliminaba  e instalarlo de nuevo no los sobrescribía, dejando una instalación corrupta que no funcionaba.

Para resolver el problema primero desinstalé completamente LibreOffice, luego abrí konsole y escribí

whereis libreoffice

… ¡y me dio un resultado! A pesar de haber desinstalado todo seguía teniendo las carpetas /usr/lib64/libreoffice y /usr/share/libreoffice con varios archivos dentro, por lo que lancé Dolphin como administrador y las borré así, a lo bestia. Luego volví a instalar LibreOffice y ahora todo funciona correctamente.

Y eso es todo. Resueltos los problemas, Leap 15.0 funciona ya magníficamente.

Como «yapa», un truco: mejorar el tiempo de encendido del sistema para aquellos que, como yo y como tantos otros, usen ext4 como sistema de archivos en lugar de btrfs

OpenSUSE 15 se demora en el arranque enormemente y tengo Ext4 como sistema de ficheros: Fácil solución

Este útil artículo lo encontré gracias al amigo Victorhck que lo comentó en Mastodon.

Ahora sí, todo listo.

El tema de iconos «Karasa Jaga» para el escritorio Plasma

La semana pasada hablé de un tema de iconos para LibreOffice basado en Oxygen y comenté que también existía una versión para el escritorio Plasma (bueno, también puede usarse en gnome, pero ya saben, soy marcadamente KDEero). Hoy presentaré una pequeña guía sobre cómo instalar este tema (no está disponible en KDE Store) y mostraré un poco cómo se ve.

El proyecto ofrece unos guiones en Perl para instalar y desinstalar el tema globalmente en el sistema, pero si solo queremos instalarlo para nuestro usuario no son necesarios. Nos dirigimos entonces a la página del proyecto en GitHub

Karasa Jaga Icon Theme

y le damos al botón «Clone or Download», eligiendo de descargar el zip. Terminada la descarga del archivo, lo descomprimimos, lo cual nos dará una carpeta de nombre karasa-jaga-icon-theme-master: entrando en ella tenemos que copiar la carpeta

/ruta-a-la-carpeta/karasa-jaga-icon-theme-master/build/Karasa-Jaga/

a

~/.local/share/icons/

Luego vamos a la configuración de Plasma y bajo iconos elegimos el nuevo tema

Después de tanto tiempo usando iconos «planos» y prácticamente monocromáticos, Karasa Jaga puede darnos un shock. De hecho he de admitir que el ataque de nostalgia me duró solo unos días: en el escritorio ya estoy nuevamente con Briza. Pero por ahora lo mantengo en LibO: extrañamente allí «se siente bien».